El primer gallego de oro

Borja Iglesias es el primer futbolista nacido en Galicia que es campeón del mundo de fútbol

Borja Iglesias celebra la victoria con la Copa en la mano.
Borja Iglesias celebra la victoria con la Copa en la mano. | EP

El desenlace del Mundial fue el broche a una temporada que confirmó el regreso de Borja Iglesias a su mejor nivel. Su papel en la selección fue muy diferente al que desempeñó en el Celta, pero el santiagués se ganó la confianza de Luis de la Fuente a base de rendimiento durante todo el curso.

El camino hasta ser seleccionado se caracterizó por la alta carga de partidos y por los mejores registros goleadores de su carrera en los últimos siete cursos. Iglesias disputó cincuenta encuentros desde agosto de 2025 hasta el pasado mes de mayo, desglosado en 35 choques ligueros, trece citas continentales y dos duelos de Copa del Rey. De la cincuentena, el ‘7’ celeste estuvo sobre el campo 2710 minutos, el séptimo jugador del Celta con más tiempo sobre el terreno de juego y el jugador del ataque de Giráldez con más protagonismo.

Las cifras goleadoras del ‘Panda’, principal reclamo que le llevó al seleccionador nacional a incluirlo en la lista de veintiséis jugadores para la Copa del Mundo, fueron de las mejores de su carrera futbolística. Borja Iglesias anotó o asistió en veintiuna ocasiones, dividido en diecocho dianas y tres pases de gol. Desde su mágica campaña en el Espanyol, donde marcó veinte goles y dio tres asistencias y encabezó la calsificación perica a Europa League, no contribuía a tantas acciones de gol a su equipo.

Las intenciones de De La Fuente sobre su gusto por el santiagués quedaron claras cuando, tras más de dos años sin vestir la zamarra de ‘La Roja’, el vasco le llamó para el parón de octubre. A ese le siguieron la llamada para el resto de las fechas FIFA del curso, en noviembre y marzo, así como para la prelista y listado final para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.

La importancia con el Celta en Europa, sin embargo, no sería del mismo grado con la selección absoluta en América. El rol que le fue asignado para el torneo fue el de delantero centro suplente de rotación, pensado para remate aéreo en situaciones de juego directo. A diferencia de su juego en Vigo, donde brilla más como delantero que juega de espaldas y atrae centrales, el sistema de España emplea ese rol en los jugadores de la mediapunta, visible con Dani Olmo. A mayores de ese cometido diferente entre club y selección, se le suma que para la punta de ataque, hay dos futbolistas más, Mikel Oyarzabal y Ferrán Torres, que son mucho más utilizados por el cuerpo técnico durante los partidos.

A pesar de que para ningún deportista la suplencia es plato de buen gusto, Borja Iglesias, en toda comparecencia pública propia, como en las proporcionadas por sus compañeros y técnicos, se mostró feliz con la oportunidad de poder vivir desde dentro el torneo más importante del mundo del fútbol. Es posible que el buen clima generado durante la concentración, destacadas en varias ocasiones por los campeones, tuviera su importancia en que pudiera debutar en una Copa del Mundo frente a Portugal, en el choque de los octavos de final.

Con un partido prácticamente acabado, con el descuento a punto de terminarse, Luis De la Fuente apostó por él para sustituir a Mikel Oyarzabal. Hay cuatro de sus compañeros, David Raya, Joan García, Alejandro Grimaldo y Víctor Muñoz (dos de ellos porteros) que no pueden decir que fueron partícipes, en el césped, del gran torneo firmado por España.

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