“Vuelve a haber bombos en Coia y hacía tiempo que no se veían”
PABLO PARGA, Entrenador del Club Vigo Voleibol
Rodea al Club Vigo un aire renovado, un impulso que nace de la base y que llega hasta su equipo principal, en Superliga 2 bajo la dirección técnica de Pablo Parga (Ourense, 1977). “Se están haciendo bien las cosas. Una base buena para, con el tiempo, volver a estar igual o incluso mejor que hace unos años”, dice. Como cuando él estuvo en Vigo como jugador en la élite. O antes, cuando este mismo equipo se paseaba por Europa. Pero paso a paso. Hoy (18:30), visita el pabellón de Coia el Almendralejo.
El equipo inicia la segunda vuelta en una zona media-baja.
Estamos en una zona tranquila pero está todo muy igualado. Con un partido que ganes pierdas subes o bajas muy rápido.
Más allá de los resultados, ¿está contento con el rendimiento?
Estoy my contento porque los chavales quieren trabajar y están muy involucrados. Cada uno tiene sus cosas porque no es un deporte profesional: estudia, trabaja… Y sacan tiempo de donde pueden para venir a entrenar y trabajar duro.
Hablando de esa no profesionalización, este invierno han perdido a un jugador importante como Carlos López por un tema laboral.
Es algo a lo que ya estamos más o menos acostumbrados. Ya el año pasado se fueron seis jugadores por temas de estudio y trabajo. Es un poco complicado. Lo de Carlos, muy bien por él, mal por nosotros. Contentos por él por tener trabajo. Sigue en el grupo del equipo, nos pregunta, comenta… Es ley de vida en el volei. Estaba siendo titular pero como es un nivel muy parejo, la gente es más o menos de la misma edad y van rotando todos. Se nota la falta por ser un jugador menos, y más siendo de casa. Pero está Rubén en esa posición, que también ha sido titular.
Dicen los números que han perdido hasta tres partidos por un solo set. ¿Señal de que el equipo es competitivo?
Sí. Lo que pasa es que somos un equipo muy joven que está empezando a entrenar a otro nivel y buscando mejorar. En momentos puntuales, se le nota la inexperiencia. Contra equipos que tienen gente de experiencia, incluso en Superliga 1, que están hechos para otras lides que no son las nuestras, se nos nota. Pero lo bueno es que somos un grupo joven, con muchas ganas de aprender y muy implicado en todos los partidos.
Ese impulso joven se está notando en una base también más viva.
Hay que dar las gracias, sobre todo, a Guillermo (Touza), Suso (Penedo) y Yolanda (Sienes) porque estos últimos años han estado al pie del cañón. Han trabajado duro, estando con los chavales al 100%, como si fueran sus propios hijos. Ahora mismo, se está empezando a notar en el club que la cantera sale más. Hay seis o siete entrenadores nuevos, 240 y pico niños. Lo que pasa es que no tenemos pistas. Hay que dar las gracias a la gente de la cantera porque están haciendo maravillas: en poco espacio de tiempo, con un montón de niños y, por encima, haciendo las cosas bien.
¿Ese bullicio se traslada al primer equipo?
Se nota sobre todo en los partidos de casa. Lo que sucede es que muchas veces nuestros encuentros coinciden con los de la cantera, donde cada vez hay muchos más equipos de chicas. Cuando pueden acudir, se nota. Vuelven a estar los bombos en el pabellón, que hace tiempo que no los veía, la grada… Se está empezando a notar que la gente vive el volei como se vivía hace unos cuantos años.
Con ese impulso, ¿qué objetivo se plantea en lo que resta de temporada? ¿El mismo del inicio o ha variado?
No, no, no, no. Seguimos con lo mismo, trabajando día a día y lo más importante es mantener la categoría. Es lo primero de la lista. Lo que venga a mayores, será bienvenido. Pero hay que trabajar pensando sólo en la permanencia. Da igual el rival, en Coia o donde sea, tenemos que salir a competir, a dar todo en la pista. Al final es un deporte y puede pasar cualquier cosa.
¿Cómo se está encontrando en su primer proyecto como técnico principal en Superliga 2?
Muy contento con el proyecto, con ser entrenador, con estar aquí y con el futuro, que tiene buena pinta.
¿Con ganas de seguir creciendo más años con este proyecto?
Sí, a mí me gustaría. Vigo es una ciudad muy bonita, ya estuve aquí hace tiempo. Me gusta y está cerca de mi casa, de Ourense, de mi familia, de mi padre. Sería algo bonito. Pero hay que ver resultados, día a día, subvenciones… Depende de muchas cosas.
Usted lleva ya muchos años en el voleibol, de jugador y entrenador, ¿cree que alcanza la repercusión que tal vez merece todo ese movimiento de cantera que hay, por ejemplo, en Vigo?
En Galicia, el nivel que hay, los equipos y el trabajo de cantera no es acorde con la repercusión a nivel de medios o incluso federaciones, ayudas… Es un trabajo de todos los días. Los fines de semana, trabajamos. Y el lunes sigues trabajando. No hay descanso.
Usted es un gran especialista también en el volei playa, especialidad que lleva ya unos cuantos años conviviendo con la de pista. ¿Es un factor positivo, ahora que además el volei playa rompe las fronteras del verano?
Soy muy partidario del volei playa. Me gusta mucho, es un deporte que me encanta. Tiene que ver con el de pista que es volei. Y ya está. En todo lo demás, son dos deportes totalmente distintos. Soy defensor de que la gente haga en verano playa y en invierno pista. Antes estaba todo muy dividido. Ahora ya hay gente que se centra en uno o en otro. Porque empieza a haber campeonato de invierno de playa a nivel nacional y cada vez está saliendo mejor. Ya se hacen pistas para poder entrenar en invierno, algo básico en Galicia. Yo soy muy partidario de que la gente haga las dos disciplinas. Por el momento, hay gente que puede vivir, entre comillas, del volei pista pero no del volei playa.
A nivel de formación, ¿también es positivo hacer las dos especialidades?
Es una muy buena manera de pescar, de traer a gente para la pista. A la gente le gusta el volei playa en verano porque se tiran y caen en blandito, el balón es más blando, hay sol, agua, chicos, chicas… Es un ambiente muy propicio para que la gente empiece a jugar a volei. Y lo que suele pasar es que cogen el bicho, se enganchan y de ahí los sacas para la pista. Lo único es que son técnicas distintas pero en etapas de formación lo que tienen que hacer es jugar, pasárselo bien, que cojan más o menos los gestos, que son muy parecidos. Ya en juveniles, empiezas a explicar más técnicas y es distinto, pero para pescar es lo mejor que hay.
¿Un jugador de volei playa es un buen jugador de volei pista y a la inversa?
No tiene por qué. Aparte, es muy complicado que salgan jugadores así. Porque son disciplinas distintas. Las reglas son distintas. En playa no se debe recibir de dedos en ciertos momentos, los toques son distintos…
Usted practicó los dos y a bastante buen nivel…
Yo me arrastraba un poco… Sigo en el circuito del volei playa con 43 años. Es lo bueno que tiene el volei playa, que es menos lesivo al no tener tanto impacto en la arena. Yo me rompí el tendón de Aquiles y se nota mucho.
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