Támara Echegoyen anuncia su retirada de la vela olímpica
Vela
La canterana del Náutico lo deja tras un oro y cuatro Juegos, los últimos como abanderada
Támara Echegoyen lo confirmó ayer. Los Juegos Olímpicos de París, los cuartos de su trayectoria, en los que ejerció como abanderada de España, fueron también los últimos para ella. La canterana del Náutico de Vigo ha decidido retirarse de la vela olímpica a sus 40 años y así lo anunció en su cuenta de Instagram. Atrás queda su medalla de oro en Londres 2012 y dos cuartos puestos en Río 2016 y Tokio 2020 junto a su mentada despedida en la capital francesa el pasado mes de agosto.
“Soñadora de profesión tengo que confesar que ni en mis mejores sueños habría podido imaginar tener esta increíble carrera olímpica que me alzó a lo más alto, tanto profesional como personal”, escribía la regatista pontevedresa en su red social dentro de su texto de despedida a doce años en los que se ha ganado, por méritos propios, un lugar en el panteón de la vela española, siempre tan exitosa en los Juegos. Solo Theresa Zabel, que ganó el oro en Barcelona 92 y Atlanta 96, supera el recorrido de Echegoyen por los cinco aros.
Todo comenzó en Londres, con la extinta clase Elliot 6M patroneando un barco que tripulaban la coruñesa Sofía Toro y la asturiana Ángela Pumariega. Juntas, se convirtieron en campeonas olímpicas. La pontevedresa y la herculina hicieron historia del olimpismo en Galicia junto a la jugadora de balonmano viguesa Begoña Fernández al convertirse en las primeras mujeres gallegas ganadoras de medalla en unos Juegos.
A partir de ahí, Támara se pasó al 49er FX. Primero con Berta Betanzos y después con Paula Barceló. Con ambas fue campeona del mundo. Con las dos, se colgó sendas medallas de chocolate -dos cuartos puestos- en las citas de Río y Tokio. Experiencias duras en su momento. Pero el tiempo hace más dulces esos diplomas, que demuestran que estuvo entre la flor y nata mundial. La despedida en París fue agridulce. Por un lado, el orgullo de ser abanderada junto a Marcus Cooper en una preciosa ceremonia de inauguración en el río Sena. Por otro, el malestar deportivo de no meterse en la Medal Race para concluir en décimo tercera posición. Una trayectoria memorable, con varias medallas más en Europeos y Mundiales de estas clases.
Pero el adiós a la vela olímpica no supone más que eso. El mar es enorme y ahí sigue para ella. Echegoyen, que ya participó en la Volvo Ocean Race en 2017, anuncia que sigue en activo. “Necesitamos cerrar etapas para abrir nuevas oportunidades y en eso es en lo que me encuentro. En busca de nuevos desafíos que me permitan seguir creciendo como regatista y como profesional”, escribió Támara, que tiene en la vela oceánica un magnífico y estimulante nicho para seguir navegando. Ahora sí, como historia del olimpismo.
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