FÚTBOL BASE
Y se olvidaron del fútbol
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Fin de semana de partidos, de fútbol 11, de fútbol sala. Cientos de niños vistiendo la camiseta del E.D. Vigo 2015, otra jornada más. Pero la pasada no lo fue. El club vigués vivió una de esas situaciones por las que nunca querrían pasar con una agresión racista en el partido de categoría cadete que enfrentaba al conjunto vigués con el Arbo, y otra, física, en el enfrentamiento de juveniles entre el Vigo 2015 y el Coya. “No es habitual”, explicaba Francisco Javier Fernández, del E.D. Vigo 2015.
Todo se empezó a torcer el sábado. En el partido contra el Arbo C.F., un jugador del equipo vigués, peruano, fue insultado por un rival. La agresión racista llegó a oídos del árbitro, que “paró el partido, expulsó al agresor y lo dejó todo reflejado en el acta”, reconocían desde el Vigo. El equipo quedó tocado pero el club tiene claro su protocolo de actuación y confía en el trabajo de los entrenadores para superar estas situaciones. Un mal trago pero asumible.
Hasta que llegó el domingo. Los juveniles recibían en el Federativo de Coia al C.D. Coya. El partido estaba igualado. El Coya se había adelantado al cuarto de hora de juego pero antes del descanso los locales habían empatado. La segunda parte se presentaba atractiva. Pero, en el tramo final del choque, lo deportivo pasó a segundo plano. “En una jugada, un rival le dio un puñetazo a uno de nuestros jugadores. Lo peor no fue eso, sino que otro, que ya no estaba en el banquillo, saltó al campo y le dio otros tres más. Le dejó inconsciente”, se lamentaban desde el Vigo 2015. Lo primero, explicar que el menor está bien, “estuvo algo aturdido, pero ya está mejor, aunque esta semana no va a entrenar”, reconocen desde el club. En cuanto a lo sucedido en el terreno de juego… “El delegado del Coya le identificó para que el árbitro pudiese reflejarlo en el acta. Nosotros, lo único que podemos hacer es aplicar el protocolo y enviar un escrito de apelación a la Federación".
El Observatorio Gallego de la Familia y de la Infancia aprobó el 14 de mayo de 2024 el Protocolo de protección de niños, niñas y adolescentes frente a la violencia en el deporte en Galicia. Se trata de una medida de obligado cumplimiento para todos los centros que realicen actividades deportivas en la comunidad y extensible por tanto a todas las federaciones y clubes, según la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y a la adolescencia frente a la violencia, explica la Xunta.
Con este documento como libro de cabecera, en el E.D. Vigo 2015 tienen claro los pasos a seguir. “Hemos informado a todos los entrenadores y enviado el escrito a la Federación. Ahora, falta esperar que resuelva el comité de competición”, explican. Hoy deberían conocer las sanciones a los jugadores y, por ser menores de edad, puede que a los clubes. “Nosotros solo activamos el protocolo. Estas acciones no pueden quedar impunes”, recordaban desde el club vigués. Una entidad que ha sido “pionera en la lucha contra la violencia, incluso antes de que la Xunta elaborase la norma", reconocen. Aunque eso sí, no quieren señalar a nadie, ya que “ninguno estamos libres de que nos pase. Solo podemos trabajar para que no sea así”.
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