El infierno fue rojo por un día pero nadie salió quemado

balonmano | división de honor

La afición del Guardés empujó hasta donde pudo y no acabó enfadada con su equipo, ya que sabe que buscarán el perdón en la Copa de la Reina

El Guardés posó con una sonrisa al final porque su afición sueña con esa final europea.
El Guardés posó con una sonrisa al final porque su afición sueña con esa final europea. | SPORTCOECO

El marcador provocó que se oyese a los numerosos aficionados del Porriño que se desplazaron ayer hasta A Sangriña. Pero eso no apagó los ánimos de una afición local que empujó hasta donde pudo y que no acabó enfadada con su equipo, ya que sabe que buscarán el perdón en la Copa de la Reina y en esa final continental que el pabellón guardés albergará como su última cita del curso. Por una vez, el infierno fue realmente rojo, pero nadie salió quemado.

El poderoso Bera Bera será el rival porriñés en las semifinales de Liga

El Porriño celebró ayer con lógica alegría haberse metido en las semifinales de División de Honor, enderezando una temporada que había amenazado con la negrura tras el adiós en enero de Paulina Buforn y Aitana Santomé y la eliminación en la Copa de la Reina. Claro que si la exigencia ya era muy alta en el cruce con el Guardés, ahora le espera un rival aún más complicado: el Bera Bera.

El conjunto donostiarra defiende el título logrado la pasada temporada -y la anterior- y acaba de terminar la liga regular en la primera plaza, con lo que ya tiene una plaza europea a la que ahora podría optar el Porriño. Por lo tanto, es el gran favorito a proclamarse campeón de nuevo. Esta campaña, los duelos entre vascas y porriñesas acabaron con sendos triundos de las primeras: 35-20 y 24-26. Con todo, la próxima semana se disputa la fase final de la Copa de la Reina.

Contenido patrocinado

stats