El Guardés, entre la filosofía propia y romper las cadenas
Balonmano | European Cup
El equipo miñoto sacó tres goles de renta en la ida de octavos de la European Cup ante el Erice en un duelo en el que destacó en la velocidad y sufrió con su juego habitual
Un poco víctima de su propia filosofía, pero con margen para pasar la eliminatoria sin demasiado sufrimiento. Es la sensación que dejó el partido de ida de octavos de final de la European Cup entre el Mecalia Atlético Guardés y el Erice italiano disputado ayer en el pabellón de A Sangriña y que finalizó con una ventaja de tres goles para la escuadra de Ana Seabra, un margen para defender el sábado en Sicilia. Eso sí, con el regusto de que el equipo miñoto tiene una marcha más, un punto de velocidad que puede explotar y del que no dispone su rival. La renta es menos amplia de lo que gustaría.
Y es que el duelo pareció moverse en una línea fronteriza que marca la filosofía propia y cierta tendencia a romper las cadenas para alcanzar la gloria. El Guardés, que en España juega con un ritmo bajo y un balonmano controlado hasta encontrar los huecos, tuvo problemas para imponerlo ayer y, por contra, encontró los espacios y los goles cuando apostó por circular más rápido, sacar la pivote del centro del ataque e intentar explotar los espacios ante una defensa italiana que, por veteranía y peso, se encontró más cómoda cuando podía defender cerca de su línea, en el cuerpo a cuerpo, que cuando tenía que ir al toque fuera, al uno para uno o a cubrir los espacios por los extremos. Sus piernas no eran tan frescas, pero sí firmes y con la solidez del tamaño.
En este contexto, la clave del duelo estuvo en los algo menos de diez minutos en los que el Mecalia Atlético Guardés cambió su balonmano habitual para meter la variante diferente, la de velocidad. Llegó en los minutos posteriores al descanso en los que firmó un 6-0 de parcial con protagonismo para la extremo Ania Ramos, que anotó la mitad de las dianas de este tramo, lo que obligó a pedir tiempo muerto al conjunto visitante. A partir de ahí, intentó mantener el ritmo el equipo miñoto, pero falló y, con el paso del tiempo regresó a los ataques largos, a las circulaciones delante de la defensa, pero más horizontales que verticales. Ahí sí estaba cómoda una formación italiana que rebajó la renta en contra para regresar a Italia con la sensación de que puede superar la eliminatoria, cuando pasó por un momento en el que el partido parecía ir a la sentencia. No sucedió.
Antes y después del parcial que marcó la diferencia se vio un duelo con ataques atascados, más pérdidas de las previstas, defensas y mucho, casi infinito, protagonismo para las guardametas, con una local Balzinc que estuvo en el 40% de eficacia y la visitante Kapitanovic que firmó el 35%. Salió con ánimo de marcar diferencias la escuadra de Ana Seabra, pero rápido quedó patente que sería preciso trabajar mucho la eliminatoria para pasarla. Incluso, el Erice tuvo unos minutos con defensa abierta en la que Shandy Barbosa ejercía de adelantada. Duró poco y, una vez establecido el 6.0 cuando Ceci Cacheda entró en pista (ya no la abandonaría en ataque), el enfrentamiento entró en una fase de zozobra. La defensa local mandada, la visitante repelía los ataques miñotos a base de golpes y el marcador se estancó en un 3-3 que parecía hasta hacer callar a los bombos que siempre aprientan desde la esquina de ‘O Inferno’.
María Sancha rompió la igualdad y, después, marcó Lorena Téllez -que ayer ofreció un recital de balonmano- para situar la renta local en dos tantos (5-3). Lo que parecía una mejoría del Guardés se convirtió en una serie de errores que aprovechó el equipo visitante y que, pese a las paradas de Balzinc, logró ponerse por delante con el tanto de la exguardesa Gaby Pessoa (7-8, min. 24). Hubo un intercambio de goles. Al descanso, se llegó con el marcador igualado (10-10).
La reanudación permitió ver unos minutos excelsos de juego del Guardés. Cecilia Cacheda aceleró el ritmo y los ataques resultaron diferentes. África Sempere aportó dinamismo en el pivote, con ataques desde zonas lateralizadas y, sobre todo, el equipo se hizo ancho y buscó más los uno para uno con espacio y las circulaciones veloces hasta el extremo. Era el camino a seguir porque el Erice parecía desbordado y ahí surgió el mencionado 6-0 de parcial. Por momentos, parecía que la eliminatoria se iba a decidir en A Sangriña, pero resultó un espejismo. El Erice paró el partido, movió algo sus piezas y, con sufrimiento, contuvo la sangría y, después, descontó goles de desventaja.
Lo hizo, en parte, porque el Guardés volvió a su plan habitual, al terreno conocido que tanto practica en División de Honor y que le es efectivo. Tras alcanzar la renta favorable, optó por su balonmano control, de ataques de desgaste, de buscar huecos por sometimiento, por desgaste. En España, ante rivales de menos corpulencia, acostumbra a dominar con estos puntos, pero el conjunto italiano, con años y kilos, estaba cómodo. Recortó distancia para dejar el cruce abierto, en tres goles, que no es una renta definitiva, pero más que interesante porque, al fin y a cabo, son equipos de guarismos bajos.
“En el partido en Italia saldremos a ganar porque tres goles no son nada”
La entrenadora del Mecalia Atlético Guardés, Ana Seabra, se mostraba contanta por la evolución del equipo a lo largo del partido, pero también es consciente de que la renta es escasa para el encuentro de vuelta. “Estamos contentas por la victoria, pero sabemos que la diferencia de tres goles no es nada. Es importante ganar. Sabíamos que iba a ser un partido complicado, en el que el Erice nos iba a plantear muchas dificultades. Tuvimos problemas a la hora de construir con seguridad y, poco a poco, fuimos mejorando y buscando mejores sensaciones”, explicó la preparadora del equipo miñoto.
Sobre el encuentro de vuelta del próximo sábado, indicó que “esta es la primera parte de dos partidos y ahora necesitamos ir a su campo y estar concentradas desde el inicio. Tendremos que salir a ganar porque tres goles no es nada”. El duelo está abierto.
Guardés 25 - Erice 22
Mecalia Atlético Guardés (10+15):
Balzinc (p.), Mendoza (1), Blazka Hauptman (1), Téllez (7), Palomo, Elena Martínez, Ania Ramos (6), Serrano (4), Cacheda (2), María Sancha (2), África Sempere (1), Castro (1), Portillo, Español, Sabina Mínguez (p.), Melina (p.).
Handball Erice SSD ARL (10+12):
Kapitanovic (p.), Nicole Bernabei, Gandulfo (3), Do Nascimento (4), Lucia Dalle, Gabi Pessoa (2), Shandy Barbosa (1), Dagui Assana (5), Delphine Ahanda (5), Alexandra Severin (2), Fanton, Tarbuch, Losio, Manojlovic, Iacovello (p.).
Parciales:
2-1, 3-3, 4-3, 6-4, 7-8, 10-10, 13-10, 16-11, 18-13, 21-16, 22-19, 25-22.
Árbitros:
Hugo Xavier y Alexandre Excluyeron dos minutos a Castro, María Palomo; Gandulfo (2), Assana, Nascimento (2), Manojlovic, Fanton.
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