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Con la miel en los labios
balonmano
Sin equipo que lo represente, el Academia Octavio ha dejado de existir como club federado. Lo ha hecho, concretamente, 53 años después de su creación en torno a la institución educativa que le da nombre y a la persona de Octavio Rodríguez. Con el tiempo, se convirtió en la entidad de referencia del balonmano vigués y, como tal, ha visto crecer en su cantera a centenares de jugadores, ha disfrutado de los entrenadores de primera fila de la zona y ha contado con jugadores de excelso nivel internacional. En definitiva, fue, junto al Teucro pontevedrés y el Frigoríficos del Morrazo cangués, el club que llevó a este deporte a sus más altas cotas en Galicia.
Las dificultades económicas, heredadas de épocas de bonanza que no se cerraron de forma adecuada, han ido desinflando un globo que lucía en todo su esplendor hasta entrado el presente siglo. Con Javier Rodríguez al mando, el Octavio se mantuvo entre la élite española incluso después de su mejor época, allá en la década de los 90, con tres participaciones europeas consecutivas. Y siempre trabajando la cantera y sacando jugadores emblemáticos para el primer equipo de forma periódica.
El camino hacia su adiós como entidad federada ha sido cruento y ha dejado muchas heridas abiertas, no sólo económicas. El dramático descenso desde Asobal en 2013 no fue, ni mucho menos, el inicio de los problemas, pero sí la primera señal de que la herida era de gravedad. Ya no se volvería a la élite pero en estos seis años el club se ha agarrado a la vida con muchísimo más corazón que cabeza. Tres temporadas en División de Honor Plata y otras tres en Primera Nacional –con descenso el último curso incluido- han sido el epílogo competitivo. En la gestión lo fue la incapacidad para presentar el concurso de acreedores que, vista la situación, era el único camino con visos de garantizar la supervivencia federada del club.
Pese a este último lustro y a los errores anteriores, el Octavio puede vanagloriarse de ser uno de los clubes más representativos de un balonmano español que, en los últimos años, ha vivido la desaparición de infinidad de entidades: Valladolid, Ciudad Real, San Antonio, Cantabria, Aragón, Gáldar, Atlético de Madrid... Lo peor del Octavio ha sido su forma de irse.n
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