Doloroso adiós a Europa

Balonmano | Liga Europa

El Guardés volvió a caer ayer ante un Boden que confirmó su superioridad del primer partido, despidiéndose de la Liga Europa en su primera eliminatoria a pesar del intento de remontada

María Palomo prueba un lanzamiento, ayer en A Sangriña durante el partido de vuelta europeo ante el Boden sueco.
María Palomo prueba un lanzamiento, ayer en A Sangriña durante el partido de vuelta europeo ante el Boden sueco. | Atlántico

El Guardés se despidió ayer de Europa tras volver a caer ante el Boden sueco en A Sangriña (26-31), cerrando la eliminatoria con un 61-54 global. El conjunto miñoto volvió a encontrarse con un rival superior en una eliminatoria marcada por el físico y la exigencia durante los 120 minutos. El encuentro comenzó igualado, con ambos equipos intercambiando golpes y sin un dominador claro sobre el parqué.

Las pérdidas del Boden y las intervenciones de Ana Marín permitieron al Guardés crecer. Una recuperación de Noelia Solla, culminada posteriormente por Ceci Cacheda, puso el 4-5, antes de que Hauptman igualase el duelo y las locales se colocasen por primera vez por delante con el 7-6 en el minuto 13. La reacción sueca no tardó en llegar. El Boden corrigió sus errores y dos robos consecutivos volvieron a abrir distancia, obligando a Prades a pedir tiempo muerto con 9-12. Las exclusiones de Nerea Gil y Blazka Hauptman dejaron al Guardés en doble inferioridad.

Al descanso, las visitantes mandaban por 13-18. Tras el paso por vestuarios, el equipo azul apostó por una defensa adelantada, prácticamente en 3-3, que dificultó por momentos la circulación del Boden. El Guardés encontraba así una vía para volver a competir, aunque sus problemas ofensivos, especialmente desde los extremos, impedían la remontada. La defensa miñota volvió a apretar y provocó varias pérdidas de las suecas. De ahí nació un parcial de 4-1 que redujo la diferencia hasta el 21-24 en el minuto 43 y devolvió la ilusión a A Sangriña. Sin embargo, el Boden volvió a demostrar su superioridad en el tramo decisivo, imponiéndose en los uno contra uno y aprovechando mejor sus ataques.

Sabina Mínguez tuvo protagonismo bajo palos durante la segunda mitad, pero sus paradas no fueron suficientes ante los errores en el lanzamiento y el buen rendimiento de la guardameta rival. Noelia Solla terminó viendo la tarjeta roja por acumulación de exclusiones. Entre las notas positivas quedó la participación de la juvenil Sabela Lomba, que pudo disfrutar de minutos ante un rival de veteranía y envergadura. El Guardés lo intentó hasta el último minuto, pero el 26-31 terminó de sentenciar una eliminatoria en la que el Boden había tomado ventaja desde el primer encuentro. El conjunto miñoto cierra así su aventura europea después de competir hasta el final. Ahora toca cambiar el foco hacia las competiciones nacionales, con la visita del Beti-Onak a A Sangriña el próximo sábado.

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