Santomé y Buforn se van al Targu Jiu rumano vía cláusula

Balonmano

El Porriño se queda en una situación complicada y con opciones limitadas para fichar al haberse cerrado el plazo de División de Honor el pasado 10 de enero

Publicado: 23 ene 2026 - 11:42 Actualizado: 24 ene 2026 - 09:44
Paula Buforn y Aitana Santomé.
Paula Buforn y Aitana Santomé. | Atlántico

Paulina Pérez Buforn y Aitana Santomé han dejado de ser jugadoras del Orbe Rubensa Porriño. Ambas abonaron sus respectivas cláusulas de rescisión, tal como oficializó ayer el club louriñés mediante un comunicado. Ahora, como jugadoras libres, ficharán por el Targu Jiu de la liga rumana, al que se incorporarán juntas en las próximas horas. 

El aspecto económico ha sido diferencial en la operación. Pese a ser un conjunto de la parte baja de la tabla -marcha antepenúltimo, fuera del descenso por un puesto-, la escuadra de la región de Oltenia, situada entre el Danubio y los Cárpatos occidentales, ofrece unos salarios que cuatriplican el que percibían hasta el momento. Inalcanzable para la entidad porriñesa y un significativo ejemplo de lo que es la liga española en comparación con uno de los campeonatos más potentes del continente.

La pérdida es incuantificable para el Porriño. Por diferentes motivos. El primero, que el montante de la cláusula de rescisión no arregla gran cosa. Al menos, en la presente temporada. Sobre todo, porque el mercado para fichar jugadoras de División de Honor se cerró el pasado 10 de enero. A partir de ahí, solo se pueden incorporar jugadoras de Oro -y los equipos son muy reáceos a dejarlas salir-o de Plata, algo muy complejo de encajar por el enorme salto de nivel existente con la élite. Otra opción es firmar jugadoras de alguna competición extranjera, pero eso implica el pago de un tránsfer de una cuantía muy elevada para la economía del club. Dependiendo de si es internacional o no y de algunos otros baremos, la horquilla se mueve entre los 3.000 y los 4.500 euros. Un esfuerzo de ese calibre solo valdría la pena en caso de una jugadora que tenga encaje más allá de esta temporada.

Por todos estos condicionantes, hay cierta desazón en la entidad. Por supuesto, entienden perfectamente que Buforn y Santomé acepten una oferta que les cambia la vida. Pero hubieran preferido saberlo antes para tener un margen de maniobra mayor en el mercado. Las jugadoras comunicaron su intención a dos días del cierre de la ventana, lo que hizo imposible fichar recambio alguno. Fue un golpe duro en lo anímico para el vestuario. De hecho, se notó en el empate en Lanzarote (22-22) contra un equipo que no había sumado hasta la fecha.

Superado el impacto inicial, el Porriño pone al mal tiempo buena cara. Y aunque, salvo milagro, no fichará a nadie más y afrontará mermado la segunda mitad de la temporada, en el vestuario están convencidas de que podrán ser competitivas, meterse entre los ocho mejores y jugar el play-off.

Un cambio integral y la Copa en la mira

La marcha de Aitana Santomé y Paulina Buforn implicará un cambio a todos los niveles para el Porriño. En primer lugar, por lo más obvio: la pérdida cuantitativa y la cualitativa. Por una parte, Isma Martínez tendrá dos jugadoras menos para confeccionar entrenamientos y repartos de minutos en los partidos. Por otro, pierde dos pilares fundamentales. La moañesa, clave en defensa y con buena aportación en ataque. Y la ibicenca, directamente, entre las mejores de la División de Honor en ataque por su calidad y capacidad anotadora.

A nivel táctico, el entrenador morracense se queda con solo tres primeras líneas y sin zurdas. Esto le obligará a cambiar su libreto, con muchos minutos jugando con doble pivote arriba y con 5:1 atrás. Eso en el trazo gordo. En el fino, cuestiones automatizadas como los cambios ataque-defensa sufrirán modificaciones. Hasta los horarios de los entrenamientos serán distintos por cuestiones de disponibilidad matinal.

De este modo, Isma Martínez tendrá que devanarse los sesos para construir un modelo nuevo a contrarreloj. Este fin de semana no competirá -ganó el miércoles a Beti Onak (23-22)-, por lo que tiene días para preparar el duelo del sábado 31 en Málaga. Pero el verdadero objetivo del Porriño es la eliminatoria copera a partido único en contra el Aula en Valladolid del miércoles 4 de febrero. Superarla y meterse en la fase final de la competición es la meta prioritario del equipo rojo.

Contenido patrocinado

stats