El hijo mayor de las víctimas de Paramos, tras la sentencia: “Es una decepción”
Explosión de Paramos
Liyasse el Bouabi lamenta que nadie quiera resarcir el daño causado tras el juicio al pirotécnico: “Dos vidas humanas no merecen morir así ni dos niños, vivir sin padres"
Mientras los afectados por la explosión de Paramos aseguraban tras el juicio contra el pirotécnico que los vecinos solo querían pasar página tras la vista celebrada en la Audiencia y que, en cuanto a la responsabilidad penal, se saldó con una conformidad, los hijos de las dos víctimas mortales tardarán en hacerlo.
En 2018, siendo todavía menores, su vida saltó por los aires. La deflagración acabó con la vida de sus padres, de 56 y 45 años, al afectar de lleno a su vivienda. Seis años después, Lyasse el Bouabi, de 20, que reside en Francia, valora con “decepción” cómo se ha desarrollado el proceso y sobre todo que nadie quiera resarcir de forma justa a las víctimas.
“Dos vidas humanas no merecen morir así”, explicaba por teléfono a este diario, ni “los niños, tener una vida sin padres". “Un niño que ha estado seis años sin poder decir mamá y papá porque está traumatizado y yo que, desde entonces no regulo mi sueño, tengo pesadillas y nuevas fobias”, afirmaba el joven.
A raíz de lo ocurrido, no soporta el fuego, ni la lluvia, ni el ruido, ni la tormenta y por supuesto “los fuegos artificiales". “Todo aquello nos destrozó la vida y aun así se llora por pagar”, lamenta después de ver como la vista se ha reducido a dirimir quién debe hacer frente a la responsabilidad civil por los daños causados. “El dinero arreglará cosas, pero no arreglará nuestra pena y nuestros pensamientos”, añadía, al tiempo que resaltaba que “mis padres no valen céntimos, valen más que eso”.
Después de tanto tiempo, la controversia se centra en si las indemnizaciones están o no cubiertas por la póliza del seguro del pirotécnico y que era de un millón y medio, una cantidad pequeña teniendo en cuenta todos los perjuicios, los más graves a los hijos del matrimonio fallecido, además de las compensaciones a los cientos de afectados y la reclamación de la Administración. Será la Audiencia la que determine en sentencia el alcalde de la responsabilidad civil, que, cuyo pago podría quedar en el aire si recayera únicamente en el propio acusado. Aunque Liyasse insiste que toda esta situación es decepcionante, “empezaremos de cero a luchar por cumplir nuestros sueños”.
El pirotécnico será condenado a 4 años de prisión, frente los 14 a los que se enfrentaba, tras reconocer los hechos y llegar a un acuerdo. En sala, pidió perdón “otra cosa no puedo hacer”.
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