Valentía y juventud de receta

Giráldez apostó por el once mas joven del curso, con cuatro canteranos y siete ex del filial

El joven canterano Javi Rodríguez persigue a Fermín durante el partido disputado anoche en el Camp Nou.
El joven canterano Javi Rodríguez persigue a Fermín durante el partido disputado anoche en el Camp Nou. | Europa Press

En el momento más delicado, en cuanto a resultados, de la temporada, el Celta decidió ser valiente. Insistir en sus esencias y tirar de juventud para plantarle cara al líder con descaro y con convicción. La duda es un virus que genera más dudas y hay que matarla con la indiferencia. Razona y con argumentos, pero indiferencia. De ahí que Claudio Giráldez, técnico celeste, apostase ayer por un once con Ilaix Moriba como pivote -por primera vez desde su llegada a Vigo desde el arranque-, con cinco canteranos y con siete futbolistas que antes de llegar al primer equipo pasaron por el filial. Un compendio que acabó dando el once más joven del curso, con 24,7 años de media. Y porque Marcos Alonso, con 35, la subió de forma notoria. El madrileño capitaneó un grupo de jóvenes.

Fer López, con sus 21 años, marcaba el tope de juventud, pero teniendo muy cerca a Javi Rodríguez, Yoel Lago y Hugo Álvarez, con sus 22 primaveras. Y enseguida aparecen con 23 Ilaix Moriba y Javi Rueda. Es decir, más de la mitad del equipo por debajo de los 24 años. Pero aún hay más, porque esa doble docena es la que tiene Pablo Durán y tan sólo 12 meses más Sergio Carreira. En definitiva, sólo el mentado Alonso, Ionut Radu (28) y Ferran Jutglá (27), superaban anoche los 25 en el once celeste. La apuesta estaba clara, precisamente, ante el equipo más joven de la Liga, que incluso ayer bajó la media celeste al quedarse en 24,09 años. Donde fueres, haz lo que vieres; pero porque te conviene.

La morriña por el pasillo central perdido dio paso a un valiente Yoel-Moriba-Durán; no hay que llorar
La duda es un virus que genera más dudas y hay que matarla con indiferencia razonada

Esa filosofía de salir cara a cara se notó también en el juego. Ilaix Moriba ha sumado muchos minutos esta temporada y, por despliegue físico, suele acompañar a un mediocentro más fijo. No fue el caso anoche. El internacional guineano ejerció de hombre de referencia en el centro del campo, acompañado de un Fer López que, sin librarse de trabajar en bloque bajo, tenía la misión de lanzar hacia arriba al equipo.

El pasillo central que estaba sufriendo sin Carl Starfelt ni Miguel Román y con un Borja Iglesias más cansado, se pobló ayer de la juventud de Yoel Lago, Ilaix Moriba y Pablo Durán. Lamentarse por ausencias no conduce a nada bueno. El Celta quiso ser valiente. Loable, sea el resultado final el que sea.

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