Tranquilidad e imprecisiones
Abdoulaye Faye debutó ayer con el Celta en una noche en la que mostró calma e inexperiencia
Abdoulaye Faye jugó anoche sus primeros minutos como celeste en competición oficial. La expulsión de Marcos Alonso ante Osasuna ocasionó que partiera anoche de inicio y durante los 45 minutos iniciales, el senegalés mostró algunas de sus fortalezas y debilidades con bastante claridad. La calma con balón en salida fue su principal virtud; los errores en la marca fueron su debe.
La exigencia que tuvo en el tramo inicial del encuentro no fue muy excesiva, el tanteo de ambos conjuntos no pasaba por su costado. La construcción de los suyos también se perfiló más hacia la banda derecha con las incorporaciones de Javi Rodríguez por dentro y los arreones de Álvaro Núñez por el carril. Esa corta fase más expresiva del Celta se diluyó poco a poco entre la presión alta y muy física del Athletic Club. A pesar de no tener mucho protagonismo, se mostró tranquilo y confiado en la salida de balón, sin dar indicios, en ese aspecto, de ser un debutante en Primera División.
Bajo el dominio aplastante de los bilbaínos en el tiempo de partido que disputó, el central hizo visibles errores en las acciones de uno contra uno y la falta de entendimiento con sus compañeros al no tener claro cuándo saltar a la presión. La acción del tanto de Robert Navarro es buena prueba de ello. El joven realiza el repliegue junto a todo su equipo, pero en el instante del pase de Williams al autor del gol, tarda en reaccionar y no llega a interceptarlo.
No fue la única acción en la que no estuvo fino Faye. Pasada la media hora, y en plena vorágine atlética, no estuvo preciso en su mano a mano con Iñaki Williams, aunque en ese caso no llegó a conllevar más goles en contra. Con un mal despeje de primeras en el tiempo de descuento, en el que acabó dando indicios de molestias en la pierna, concluyó su estreno como céltico en la liga española.
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