Supervivencia bajo presión
El Celta de Claudio Giráldez se está acostumbrando a que no salga nada en el campo en los inicios ligueros
Agosto no es el mes más productivo para el cuadro celeste y menos con el mercado abierto, que tampoco ayuda. Ayer el Celta se vio superado en todas las facetas del juego por el Athletic Club, que hizo sangre en todos los puntos débiles del equipo de Claudio Giráldez, dejando el partido sentenciado en la primera parte.
Terror a la presión alemana
Como tantas veces el pasado año en los días más grises y tétricos, pero esta vez sin los famosos pares en la ecuación, el Celta se vio superado por una presión asfixiante de escuela alemana. Edin Terzic, como buen entrenador germano y estudioso del fútbol, planteó un partido para exprimir todos los defectos celestes en apenas 45 minutos. Dos pérdidas de balón fruto de la agresividad bilbaína en el robo provocaron los dos goles en apenas un minuto. Hasta dos jugadores tenían encima Sergio Carreira y Álvaro Núñez en salida de balón. En la primera media hora el Athletic ya había robado 21 balones, por solo 12 del equipo de Giráldez.
Un mundo entre defensa y medio
Una de las claves del partido fue el escaso funcionamiento del centro del campo formado por Aleix Febas e Ilaix Moriba. Ninguno de los dos tuvo su mejor partido, ni con la pelota en los pies ni sin ella. La presión del Athletic y la falta de ideas no dejaron funcionar a la medular de Giráldez. No obstante, el espacio entre el trío de centrales y los dos mediocentros fue el principal boquete que encontraron los vascos para hacer daño al Celta. Oihan Sancet e Iñaki Williams recibieron prácticamente solos en la frontal, con espacio para pensar y opciones de acabar la jugada, como si el famoso foso que tenía Balaídos en los 2000 se hubiese trasladado al césped para separar ambas zonas de la estructura celeste.
Cambios sin beneficio
Ante la falta de fútbol en la primera parte, Giráldez hizo cuatro cambios en el descanso que provocaron un cambio de sistema a cuatro defensas en muchos momentos, con Javi Rueda por delante de Núñez para buscar profundidad. El equipo ofreció otra cara en los primeros instantes de la segunda mitad, pero más por corazón y empuje que por fútbol. Conforme pasaba el tiempo, los celestes se iban apagando sin pena ni gloria. El Athletic llegaba a tiempo y antes a todas las presiones y el Celta fue incapaz de robar para, al menos, hacer temblar a los ‘leones’.
Un drama en ataque
El Celta solo ha metido un gol en tres jornadas, algo que habla de lo que echa de menos el equipo a Borja Iglesias de cara a gol. Nada diferente, cero virtuosismo y escasa precisión en los metros finales como para ser merecedores del gol. Ni siquiera teniendo que remontar. Tal es el cambio del equipo respecto a dos temporadas atrás que las mejores ocasiones llegaron con juego directo y a balón parado. Quién lo diría.
Iago Aspas destaca entre las sombras de sus compañeros
Iago Aspas: Por él no pasan los años. Lo único diferente en ataque del equipo, pero no fue suficiente. Tuvo el gol en un par de ocasiones. 6 El mejor
Radu: Paró lo que pudo parar y sostuvo lo que pudo sostener. 6
Javi Rodríguez: El único que aportó criterio en la primera parte, pero sin demasiado beneficio. 5
Starfelt: Mejoró en la segunda parte, pero se vio superado y lejos de su mejor versión. 4
Faye: Debut con todas las letras. Bien con balón y perdido sin él. Mala salida en el segundo gol. 3
Carreira: Desconocido, ni arriba ni abajo. Irreconocible comparado con las otras dos jornadas. 4
Álvaro Núñez: No estuvo acertado ni de carrilero ni de lateral. 4
Febas: Desbordado y ocultando las virtudes que lo hicieron brillar en el Elche. Perdió el balón del segundo gol. 3
Moriba: Inoperante los 45 minutos que jugó. Una sombra del que fue. 3
Swedberg: Su partido define su personalidad. Impasible con cada acción. Tuvo el 1-0 en un mano a mano. 4
Hugo González: Debut duró donde los haya. Apenas tuvo participación por el momento del equipo. Desaparecido. 5
Jutgla: Descargó balones de espaldas con criterio, pero se le pide mucho más, sobre todo de cara a puerta. 5
Yoel Lago: Brotes verdes de madurez, pero sin mejorar la versión del equipo. 6
Román: Aportó más fluidez con balón, pero tampoco estuvo del todo acertado. 5
Rueda: Profundidad es su apellido. Por sus pies pasó casi todo el peligro en la segunda parte. 6
Hugo Álvarez: Parecido al resto de sus partidos. Sin aportar nada nuevo y ofreciendo muy poco cerca del área. 5
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