Rayo-Celta: un fútbol para el invierno
Análisis del partido de Liga entre el Rayo Vallecano y el Celta en Vallecas
Siempre hay margen para dar un paso atrás. Siempre se puede conservar un poco más para sumar un punto. Y el Celtalo hizo ayer con un planteamiento rácano, defensivo y de contragolpe. Funcionó el primer plan, en parte gracias a Guaita, y el segundo apenas apareció. Es el fútbol conservador, clásico, de zona baja, de invierno futbolístico. Llueve y un punto en gloria.
El 4-4-2, sin Aspas
Llegó el día, como suceden las cosas. Benítez probó la solución innombrable y la más impopular: dejar a Iago Aspas en el banquillo. Lo hizo para apostar por un Celta con doble punta en Douvikas y Larsen y menos elaboración. Los balones en largo de multiplicaron, esencialmente hacia el noruego. También a las llegadas de los laterales. En las transiciones, escasas, se iban los extremos al medio.
Extremos de interiores, la jaula
En este contexto, la escasa elaboración pasaba por las caídas al medio de Mingueza, que se colocaba como mediapunta y, en su caso, de Bamba abandonando la banda. De la Torre ponía el corazón en la presión, pero fallaba con el esférico. Lento y sin claridad a la hora de tocar en las escasas ocasiones en las que el Celta tenía la pelota. Sí resultó efectiva, duramente muchos minutos, la presión. Fuerte en la medular para limitar el juego combinativo del equipo local. Era el plan.
Cambios para agitar
El Rayo apostó por los cambios en el descanso y lo consiguió al introducir a Isi como mediapunta e incrementar al tráfico por dentro. Hubo superioridades y al Celta le costaba más tapar al contrario. Salvó Guaita las primeras ocasiones y, pasado el minuto 60, Rafa Benítez intentó equilibrar el partido con los cambios que fueron conservadores y sí que sirvieron para incrementar el rendimiento defensivo buscando el empate de forma descarada.
Iago Aspas, el esperado
Tuvo que esperarse a los últimos veinte minutos para ver a Iago Aspas sobre el campo. Reemplazó a Douvikas para tener por detrás a Cervi, Tapia, Beltrán y De la Torre. Interpretó con corrección la misión de enlace, algo olvidado ayer hasta ese minuto. La medular muy conservadora y la presencia del morracense sí que equilibró el enfrentamiento. También influyó el cansancio del Rayo Vallecano, que bajó un nivel el ritmo en los minutos finales. Sin esa velocidad, le costaba más crear ocasiones y llegar a la presión tras pérdida.
Últimos minutos en blanco
Quedaba tiempo y el enfrentamiento se equilibró de forma muy clara. El Rayo perdió el dominio y el Celta llegó más, pero le faltaba cualquier tipo de claridad ofensiva en la zona de ataque por la falta de calidad y jugadores de ataque. Todo iba destinado a buscar la igualada y la consiguió, aunque con cierta sensación de, en el tramo final, tener algo más. Antes, tuvo el dominio el equipo local.
Guaita, con paradas de mérito, resultó decisivo en el campo
Guaita: Sin duda, el mejor jugador del Celta. Tuvo buenas ocasiones el Rayo, que solventó bien el cancerbero con paradas de mérito. 8 El mejor
Kevin Vázquez: Su aportación a nivel defensivo es innegable. Mejora mucho la contención del Celta. En claro crecimiento. 6
Starfelt: Arropado ayer, ofreció su mejor versión. Sacó un balón tras otro en los envíos al área del equipo vallecano. 7
Unai Núñez: Sin errores en un partido en el que estuvo exigido y errático con el balón. Aprueba. 6
Manu Sánchez: Un día más de crecimiento y ayer con más aportación en defensa que en ataque, faceta en la que no brilló ayer. 6
Mingueza: Su fuerte es tener el balón y ayer el Celta apenas lo tuvo. Algo impreciso. 4
Tapia: Con una notable presencia en la primera mitad, sufrió al inicio de la segunda hasta que encontró refuerzos en la contención. En ataque se mostró con buena visión y acierto intermitente. 7
De la Torre: En un planteamiento con poca ayuda en la elaboración se le notan más las carencias. Disciplinado en lo táctico y nada más. 4
Bamba: Síntomas de cansancio y, por momentos, de desesperación por no tener el esférico. Algún destello, escaso. 5
Larsen: Como todo delantero, si el balón no llega a las zonas de ataque, sufre. A pesar de ello, por la salida y el juego de espaldas, es imprescindible. 5
Douvikas: Tuvo la oportunidad en el equipo titular y pasó sin pena ni gloria por Vallecas. Es cierto que tuvo pocos balones. Día duro. 4
Cervi: Entró para colaborar en la brega y en el conservador deseo de conquistar el punto. Lo logró. Con el balón resultó intrascendente. 4
Fran Beltrán: Entró para contener al Rayo y ayudó. 5
Iago Aspas: Suplente y saltó al campo a falta de veinte minutos. Mejoró el ataque vigués. 6
Dotor: Pocos minutos, sin aportación. S.C.
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