Matías Vecino entró, por fin, en el once inicial

Celta 2-0 Mallorca

El jugador uruguayo demostró ser un buen compañero para Román

Matías Vecino debutó ayer en Balaídos y lo hizo en el once inicial.
Matías Vecino debutó ayer en Balaídos y lo hizo en el once inicial. | J.V. Landín

A la tercera fue la vencida y ayer, por fin, Matías Vecino jugó de titular en el once del Celta. El uruguayo lleva menos de un mes en Vigo a las órdenes de Claudio Giráldez. Llegó el penúltimo día del mercado de invierno y se incorporó al equipo en un gran momento de forma, lo ha demostrado. Pero necesitaba algo de margen para conocer al club y la liga. Y, visto lo visto, se ha aprendido bien la lección.

Se estrenó en la competición doméstica en Cornellá, apenas unos minutos en el empate ante el Espanyol de la pasada jornada, e hizo lo propio en la Liga Europa disputando los instantes finales en la victoria conseguida ante el PAOK en Salónica. Una toma de contacto en la que dejó destellos de lo que puede hacer sobre el terreno de juego. Ayer, en Balaídos, al fin salió de inicio. Algo más de una hora sobre el césped en la que demostró a la afición celeste las razones de su fichaje. Acompañando a Miguel Román en el mediocampo vigués, se mostró seguro en su apoyo a la defensa y acertado en el robo de balón. Subió a acompañar en el ataque, pero lo que es más importante, recuperó enseguida su posición cerrando los espacios que podía aprovechar el Mallorca. Es verdad que no hizo un partido de 10, nadie se lo exigía, pero sí firmó un buen choque, incluso con un disparo lejano que no puso en apuros a Leo Román pero que aplaudió la grada.

A la afición le toca acostumbrarse a verlo dando órdenes. Es incapaz de parar. Después de cada pase, de cada conducción, señalaba a sus compañeros hacia dónde debían seguir, quién tenía que recibir el balón o dónde estaba el hueco. Su visión del juego, de los espacios, será una herramienta muy útil para el Celta en lo que resta de temporada, con dos competiciones aún en liza. Ahora, falta comprobar como funcionaría con Ilaix Moriba de compañero. Ayer fue su sustituto. Ya hemos visto que con Miguel Román tanto el uruguayo como el guineano se entienden bien para ordenar el juego del Celta. Por delante muchos minutos para que Giráldez pruebe combinaciones.

De momento, podemos confirmar que el celeste es un color que le hace sentir bien. Y el rosa, que también lo probó. Esperemos que tenga minutos para confirmarlo incluso de azul marino.

Aidoo de inicio y Starfelt en el banquillo

En una jornada en mitad de una eliminatoria europea los cambios con respecto al once que jugó ante el PAOK eran comprensibles. Giráldez tiró de fondo de armario y sacó en el equipo titular a Aidoo, que este 2026 solo había jugado ante el Valencia, para que disputase los 90 minutos.

Mientras, Starfelt, que acabó con molestias en el abductor en Grecia, vio el partido desde el banquillo.

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