Las leyendas internacionales y del Celta deleitaron a Balaídos

Excélticos ganaron a una selección de estrellas en un partido más melancólico que deportivo que gustó al celtismo

Publicado: 31 ago 2023 - 02:07 Actualizado: 01 sep 2023 - 08:35
Los jugadores de los dos equipos, las leyendas del Celta y el combinado de estrellas internacionales, en el posado conjunto antes de iniciar el partido.
Los jugadores de los dos equipos, las leyendas del Celta y el combinado de estrellas internacionales, en el posado conjunto antes de iniciar el partido.

Los partidos de exfutbolistas tienen un poco de reencuentro de exalumnos, pero con público. Concretamente, con más de 15.000 celtistas que se citaron anoche en Balaídos para un encuentro de antiguos jugadores del Celta midiéndose a antiguos jugadores de otros equipos, especialmente del Real Madrid. No en vano, fue Míchel Salgado el encargado de organizar un evento que se encuadra dentro de los actos del centenario.

Hubo preludio, publicitado de forma tardía y que, por lo tanto, no contó con el favor del celtismo, que sí estuvo cuando el balón tenía que empezar a rodar. Los exjugadores, que ya llevaban horas -algunos días- compartiendo pareceres y recuerdos, se vistieron de corto para dar un espectáculo no deportivo, sino melancólico. No supone tantas pasión, pero sí bastante más cariño.

Y la verdad es que siempre entretiene tratar de buscar en un rostro de años aquel que tenía con menos décadas encima. Y entrever gestos, toques y carreras -los menos- de aquellos en estos. No es un trabajo arqueológico, pero algo de museístico sí tiene para aquellos más sentidos, que tienen en sus retinas imágenes del pasado.

La cercanía o lejanía con la retirada -de los presentes, sólo Álex López sigue en activo- marcaba en gran medida el estado físico. Aunque, sobre todo en los All Star, había muchos casos excepcionales. Como el de Morientes, autor de tres goles; o el de Figo, que fue quien comandó junto a Trezeguet -otro viejoven-, el 0-3 inicial. Claro que el portugués acabó marchándose porque la afición acompañaba con pitos sus apariciones.

Daba igual, lo importante era ver a Maté en portería, a Mazinho repartiendo pases, a Gudelj oteando el gol, a Juan Sánchez revolucionando el partido, a Amarildo buscando el gol con clase, a Augusto Fernández y Fabián Orellana ejerciendo de jóvenes, a Patxi Salinas descamisado, a Jorge Otero corriendo la banda o a Vicente con el brazalete de capitán. No fue una noche cualquiera. No fue sólo un reencuentro de exalumnos. Fue memoria viva.

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