Eficiencia en estado puro

Las estadísticas nunca cuentan toda la verdad y las del partido ante el conjunto colchonero muestran una superioridad que no se reflejó en el marcador

La conjura, antes del pitido inicial, parece que funcionó al Celta en el Metropolitano.
La conjura, antes del pitido inicial, parece que funcionó al Celta en el Metropolitano. | Marina Frutos

En el país de los ciegosm el tuerto es el rey. Así dice el dicho y ayer en el Metropolitano la falta de acierto del Atlético, que se volcó sobre la portería de Radu, tanto por la banda derecha como por la izquierda, hizo que el Celta, con apenas dos tiros a puerta, se llevase la victoria. Las estadísticas nunca cuentan toda la verdad y las del partido ante el conjunto colchonero muestran una superioridad que no se reflejó en el marcador.

El enésimo once de Giráldez

Los cambios en el equipo titular son una constante del entrenador porriñés, que lleva casi tantas alineaciones como partidos. Ayer, más que novedades en cuanto a nombres, fueron las posiciones las que marcaron el planteamiento del Celta. Para el enfrentamiento en el estadio del Atlético el técnico del Celta situó a Álvaro Núñez de carrilero. Eran sus primeros minutos con la camiseta celeste en esta posición y ante un rival exigente, puesto que el ataque por la banda izquierda rojiblanca lo dirigía Lookman. El lateral derecho cumplió con su cometido. Giráldez tiene una nueva posición para esta pieza del rompecabezas.

Efectividad nunca vista

Minutos y minutos sin controlar el balón, con el conjunto celeste encerrado no tanto en su área, pero sí en su campo. Tanto que en la primera mitad el único acercamiento del Celta fue pasada la media hora, aunque con Borja Iglesias en fuera de juego. Pero en la primera ocasión clara, cuando los de Giráldez consiguieron superar con el balón el círculo central, Pablo Durán encontró la confianza para que Swedberg le diese el pase definitivo al delantero compostelano. Y ahí se acabaron las ocasiones de los celestes. Con los cambios, el ataque del Celta perdió altura pero ganó en control del balón. Lo suficiente para amarrar el resultado

Mingueza, el comodín

Empezó el partido en la izquierda, pero a medida que pasaban los minutos, fue dejándose caer hacia el centro buscando dar algo de profundidad al equipo. A la hora de juego, cuando saltó Carreira al césped, se fue a la banda derecha, dejando al vigués en la izquierda, un trueque de cromos que el entrenador del Celta ya ha realizado en varios partidos y que siempre le resulta. En el 88 fue sustituido por Ristic, que volvió a la posición inicial.

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