¡Bendito San Mamés!
El Celta consigue por primera vez ganar dos veces consecutivas en un nuevo campo talismán
Son nuevos tiempos para la rivalidad Celta-Athletic. Aficiones encontradas dos veces al año, largas charlas compartiendo copas de pacharán o licor café, y, entretanto, fútbol. Un deporte tan caótico como sorprendente, de estados de ánimo y de dinámicas. Y entre esas dinámicas, está el amor que se muestran Coudet y el nuevo San Mamés. Un estadio maldito para el celtismo, donde la garra y el coraje de los leones siempre se imponía a la afouteza viguesa. La estadística no miente, el Celta (hasta ayer) solo había ganado cinco veces en la historia de 56 partidos disputados. Pobre bagaje.
Pero llegó Eduardo Coudet. Y todo cambió. El entrenador argentino cuenta sus visitas a San Mamés por victorias, con idéntico resultado. El curso pasado, Hugo Mallo y Aspas apuntillaron a un Athletic en la jornada 12 de liga, tras 7 partidos sin ganar allí. Ayer, otro 0-2, con contundencia y merecimiento. Por eso, el Celta suma su segunda victoria consecutiva en San Mamés en toda su historia. Nadie lo había conseguido, hasta que llegó Coudet.
Y lo logró con el apoyo de más de 400 personas que viajaron en estas fechas festivas rumbo Bilbao. El buen ambiente se palpó entre las dos aficiones, más que necesario para el balompié estos tiempos. Cantos y bailes de los forofos bilbaínos para recibir a los autobuses que llegaban de la ciudad olívica, gaitas y buen rollo para hacer ver que, en el fútbol, se puede disfrutar también fuera del campo.
Victoria mágica del Celta en un campo mágico. Lugar de peregrinaje para la afición que está empezando a ser talismán tras muchos años de decepciones. 7 de 9 puntos cosechados en ‘La catedral del fútbol’. Pero, y lo más importantes, compartir vivencias y amistad con la afición rival, sea cual sea el resultado. Hasta el año que viene, en Primera División.
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