Ascenso a golpe de récord

ascenso a 2ª división

La fiesta del Fortuna congregó a 18.007 aficionados, mejor registro de la historia del filial

La grada de animación, en Marcador bajo, lideró el empuje de todo el estadio en una tarde memorable, que terminó en comunión plena con los futbolistas celestes.
La grada de animación, en Marcador bajo, lideró el empuje de todo el estadio en una tarde memorable, que terminó en comunión plena con los futbolistas celestes. | Jorge Santomé

No por sabido es menos destacado. E increíble. Porque Balaídos presentó ayer un ambiente de gala, que perfectamente pudo haberse vivido en un partido de Liga Europa con el primer equipo. Fue, sin embargo, para ver al filial e impulsarlo hacia la Segunda División por primera vez en la historia del club. Y como la tarde iba de efemérides, el Municipal vigués registró también el récord de asistencia en un encuentro del segundo equipo celeste, con 18.007 espectadores en las gradas. Superó, de esta manera, los 13.500 que asistieron al encuentro contra el Deportivo de de la jornada 21 de Primera Federación en el curso 2023/24.

La fiesta fue completa gracias al desempeño de los jóvenes futbolistas de Fredi. Pero, aun sin final feliz, la afición disfrutó al máximo de un partido histórico en sí mismo. Y eso que, pese a la insistencia del club, no todos accedieron a Balaídos con tiempo de margen. Corría el minuto 10 y seguía entrando gente al Municipal.

Para ese momento, el carburador ya estaba funcionando a pleno rendimiento. La grada de animación tiró del carro con clásicos como ‘Fillos dunha paixón’ mezclados con piezas propias de la ocasión. ‘Que sí, joder, que vamos a ascender’, fue la más repetida. También porque los 1.500 aficionados llegados desde el Bierzo la corearon cuando Borja Valle neutralizó el primer gol de Hugo González al filo del descanso. Ellos también colaboraron muy activamente a darle color a tan memorable tarde de junio.

Fue en la segunda parte, cuando el fútbol local se desató, cuando la afición fue detrás. El estallido colectivo que explotó cuando el árbitro señaló los once metros en la caída de Álvaro Marín continuó mantenido en el tiempo hasta el final. Con el gol de Hugo González, con el de Somuah y con el de Capdevila. También con las sempiternas faltas visitantes, especialmente con un Koke Iglesias que hizo amigos ayer. Así, hasta el ‘Que bote Balaídos’ y la fiesta final con el equipo para celebrar en perfecta comunión el primer ascenso de la historia del filial al fútbol profesional y un récord de asistencia que se antoja muy complicado de batir, incluso en Segunda División. Una tarde inolvidable.

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