Altay Bayindir amenaza a Radu

La llegada del meta turco a préstamo desde el United genera una bicefalia inédita desde hace una década en el Celta

Bayindir se unió ayer al equipo y ya comenzó a entrenar a las órdenes de Claudio Giráldez.
Bayindir se unió ayer al equipo y ya comenzó a entrenar a las órdenes de Claudio Giráldez. | Celta

Desde su llegada al primer equipo, Claudio Giráldez ha destacado por su apuesta por las rotaciones, tratando de mantener vivo el espíritu competitivo de todos sus futbolistas y logrando que los picos de forma de cada uno tengan su reflejo en el campo. Como en toda norma, hay matices, y en este caso los cambios van disminuyendo según las líneas se acerquen a la portería propia. Es decir, que hay más variabilidad en los delanteros que en los centrocampistas; en los centrocampistas que en los defensas; y en los defensas que en los porteros. En esta última demarcación, de hecho, el porriñés sólo ha variado su apuesta, fuera de la Copa del Rey, por lesiones. Siempre ha tenido un portero titularísimo: Vicente Guaita primero y Ionut Radu después. Iván Villar, suplente de ambos, apenas ha jugado cuatro encuentros de Liga bajo el mando del joven técnico, ninguno de ellos en la campaña más reciente.

Tal situación puede variar ahora con el aterrizaje de Altay Bayindir, que ayer ya se sumó al grupo en tierras italianas después de que el Celta hiciese oficial su llegada como cedido desde el Manchester United. El club vigués menta una opción de compra incluida que obvia el conjunto inglés en su comunicado. El internacional turco, que viene de ser tres campañas el meta suplente del equipo británico, aterriza con ansias de pelear el puesto con un Ionut Radu que el pasado curso, el primero de celeste, fue indiscutible en meta. El cuerpo técnico de Giráldez llevaba tiempo demandando más competitividad en ese puesto que la que ofrecía, y aún ofrece, Iván Villar. Ahora que ya ha conseguido esos dos fichajes con un año de dilación, habrá que comprobar si su política de un solo guardameta para la Liga, salvo lesión, varía.

De momento, el equipo afronta una situación que no se vivía desde la convivencia de Sergio Álvarez y Rubén Blanco en el vestuario hace un lustro. El de Catoira empezó ganando el pulso tras la salida de Yoel Rodríguez en el momento en que Eduardo Berizzo se hizo cargo del equipo. Pero terminó perdiéndolo cuando Juan Carlos Unzúe tomó las riendas. Después, es cierto que Villar tuvo dos temporadas de mucha presencia en Liga -21 partidos en la 20/21 y 19 en la 22/23- pero en ambos casos por lesiones o baja forma del mentado Blanco o de Agustín Marchesín. Es decir, siendo claro suplente, apareció cuando tuvo la ocasión. Ahora, Bayindir amenaza el reinado de Radu.

Varias opciones para el ataque

El Celta tiene pendiente, al menos, un fichaje más: el de un extremo que pueda moverse por todo el ancho del ataque. Y para dicha demarcación baraja varios nombres, aunque ninguno presentaba, a día de ayer, visos de concretarse con cierta facilidad.

En la agenda que maneja el director de Fútbol celeste, Marco Garcés, está en un lugar destacado el argentino Exequiel Zeballos, futbolista de Boca pero pendiente de salir en este mercado. Curiosamente, su gran pretendiente inicial era el Nápoles, rival hoy del bloque vigués en su último amistoso de la pretemporada. Y no parece que el bloque italiano se haya ido de una puja que puede elevarse más arriba de lo que el Celta está dispuesto a arriesgar en la operación de un futbolista que no ha llegado al punto de rendimiento que se presumía hace unos años.

También figura en la lista celeste, aunque en un lugar menos destacado, el marroquí Couhaib Driouech. Busca salir del PSV Eindhoven y le gusta la opción.

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