Zapatero, Sánchez y el búnker moral de una izquierda en descomposición

Publicado: 27 may 2026 - 08:22
Cartas al director.
Cartas al director.

De las lecciones de ética a las joyas, Venezuela y la resistencia desesperada del sanchismo. José Luis Rodríguez Zapatero lleva más de una década intentando ocupar un lugar muy concreto en la política española: el del expresidente “moral”, el dirigente ilustrado que hablaba de ética pública, convivencia democrática, honestidad institucional y superioridad moral frente a la “vieja política”.

Pero el tiempo tiene una costumbre cruel: acabar enfrentando a cada político con sus propias palabras. Y en el caso de Zapatero, la hemeroteca empieza a parecer una condena mucho más dura que cualquier oposición política.

Cronología de un relato moral:

2011-2014: el expresidente ejemplar. Tras abandonar La Moncloa, Zapatero comenzó a construir cuidadosamente una imagen de referente ético e institucional.

Hablaba constantemente de: * “credibilidad democrática”, * “ejemplaridad política”, * “honestidad pública”, * “respeto institucional”.

Y dejó frases tan solemnes como:

“La corrupción es moralmente repugnante”. Palabras impecables. Perfectas para ocupar el papel del político elevado moralmente sobre el resto. 2015-2018: el mediador venezolano: Durante su etapa como mediador en Venezuela comenzaron las primeras grandes contradicciones.

Mientras organismos internacionales denunciaban autoritarismo, represión y deterioro democrático en el régimen chavista, Zapatero mantenía una cercanía cada vez más incómoda con Nicolás Maduro y su entorno político.

Sin embargo, seguía hablando de: * “democracia”, * “ética pública”, * “Estado de derecho”, * “convivencia”.

Cuanto más oscura parecía la realidad venezolana, más grandilocuente se volvía el discurso moral. 2019-2023: transparencia… para los demás: Zapatero continuó repartiendo lecciones de ética política mientras crecían las dudas sobre sus relaciones empresariales y actividades privadas.

Especialmente llamativa fue la entrevista realizada por Gabriel Rufián, donde Zapatero afirmó:

“Ser vicepresidente tiene prácticamente la misma responsabilidad que ser presidente”. Una frase demoledora hoy, porque resume perfectamente la lógica moral que él mismo defendía: quien está cerca del poder comparte también la responsabilidad política y ética de lo que sucede alrededor.

Una vara de medir que ahora inevitablemente vuelve hacia él. 2024-2026: Plus Ultra, joyas y el principio del derrumbe: Las investigaciones relacionadas con Plus Ultra terminaron abriendo una grieta enorme en toda esa construcción moral. Zapatero pasó entonces a hacer exactamente lo mismo que tantos otros políticos a los que durante años señaló indirectamente:

* negar, * victimizarse, * hablar de campañas, * refugiarse en la legalidad, * y apelar a la presunción de inocencia. Pero el deterioro político ya era evidente.

Y ahora se añade además la noticia conocida sobre joyas y presuntos movimientos vinculados a entornos investigados, una imagen devastadora para alguien que pasó años hablando de ejemplaridad pública.

Legalmente muchas cuestiones acaban de abrirse pero políticamente el personaje empieza a resquebrajarse.

Porque ya no hablamos únicamente de sospechas aisladas. Hablamos de una sensación creciente de decadencia moral alrededor del sanchismo y de buena parte de la izquierda que durante años monopolizó el discurso ético.

JALC Soñador de Valores. (Vigo)

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