Los refranes viven

Publicado: 28 mar 2026 - 03:46
Cartas al director.
Cartas al director. | Atlántico

"Él llegó a su edad con grandes logros tras luchar por la vida, pues bien dicen que" la vejez es una conquista ". Siempre trató con ternura y respeto a los suyos, siguiendo la máxima:"Quién a viejo quiere llegar,  a los viejos ha de honrar". Con sudor consiguió ahorrar, sabiendo que "a quién en la juventud no trabaja, en la vejez le falta". Entendió que su edad hay que aceptarla, aunque "a la vejez, viruelas", y que con los años uno vuelve a tornarse un niño: "Los viejos, a la vejez, se tornan a la niñez". A veces le gustaría olvidar los años debido a los achaques, pues "Teme a la vejez, que nunca viene sola". Sin embargo, también cree que "la vejez es como un buen vino: mejora con el tiempo" y que la madurez es excelencia interior, ya que "al músico viejo le queda el compás". Además de ahorros, acumulaba experiencia; al fin y al cabo, "el viejo sabio es un niño que ha vivido". Escuchaba a sus nietos, pero también los guiaba: "Cuando hay un hombre viejo, no falta buen consejo". Como experto que era - a gato viejo,  ratón tierno - y con la prudencia alcanzada de quien sabe que "buey viejo no pisa mata", se ganaba la admiración de todos. Desde joven se cuidó: "Si quieres llegar a viejo: poca cama,  poco plato y mucha suela al zapato "; es decir, "el viejo que se cura, cien años dura". No le importaba el qué dirán, pues tenía "cuerpo viejo, alma joven". Aunque aceptaba que ya no era el mismo - "a la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir"-, seguía su camino a su manera: "Burro viejo mal tira, pero bien guía". Sabía bien que, pese al paso de los años, "cuanto más viejo el violín, mejor es la melodía". Con tantas experiencias, sintió que algo le faltaba y decidió renovarse: "A buey viejo,  cencerro nuevo". Buscó recuperar su energía y vitalidad, recordando que "si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese". Como arqueólogo jubilado y discreto, se le abrieron nuevas oportunidades: "A canas honradas, no hay puertas cerradas". Finalmente, la encontró a ella y el sentimiento fue recíproco, porque "Amor con amor se paga". Además, bien se sabe que "Amor viejo, ni te olvido ni te dejo" y que "con el roce nace el cariño". Él tenía claro que "el dinero y la mujer, en la vejez son menester", y ella por fin comprendió la ventaja de su profesión: Cásate con un arqueólogo; cuanto más vieja hagas, más encantadora te encontrará (Agatha Christie)".

Kênia Bonk Gimaiel.

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