Libertad de expresión
REFLEXIONEMOS TODOS ANTE ESTA PANDEMIA DESESTABILIZADORA
Tal vez todo lo que hoy sucede con esta pandemia con nombre de coronavirus, nos facilite el camino para la recuperación de lo que hoy está en peligro, la convivencia social y la economía del país. Y no es poco, ya que sobre estos dos pilares se sustenta la ida y milagros de toda una nación, que ya tiene cuarenta años viviendo en democracia y disfrutando de su progreso económico, social y político en libertad. Lo que esta pandemia se puede llevar por delante, al mostrarnos una realidad que algunos desconocían, por intereses politiqueros y otros por no haber vivido nunca situaciones similares y donde, sacrificios , trabajo y responsabilidad fueron los atributos esenciales para superarlas. Quienes por ironía del destino ya las vivimos y superamos, lejos de la familia y patria. Unidos y sin titubeos de distracción, y a ellos son nuestra referencia para superar este nuevo trance, arropados por nuestra conciencia y unidos todos a los organismos nacionales competentes en la materia, a los que les debemos lealtad y fiel cumplimiento a sus recomendaciones y leyes imperantes. No hay otra para superar esta crisis...
No es hora de reproches. Sí, de reflexionar sobre los errores y torpezas que trataron de ocultarnos conjuntamente, con los síntomas y aviso de una pandemia mortal. Ya estos temas en la mesa y en vías de atajar su propagación a la población, solo nos queda reflexionar sobre nuestro comportamiento cívico, que sin duda requiere sacrificios mutuos de la ciudadanía y funcionarios. Tarea difícil y complicada para quienes, durante muchos años, fueron vendiéndole a nuestra juventud y no tanto, derechos sin atisbo alguno de sacrificios. Los que hoy deberemos practicar, sin egoísmos ni soberbia, ya que están en peligro, la supervivencia y unidad de nuestra patria, la que a muchos le suena a desfasado y rancio, como si fuéramos un oasis en el mundo globalizado.
Quienes sobrevivimos a dos tragedias en Venezuela, tenemos la obligación moral y patriota de contarles lo vivido. Una provocada por la indiferencia de los políticos de entonces, que de forma irresponsable llenaron aquel país de indocumentados que nadie controlaba y fueron los causantes del "caracazo 89", que como una plaga devastaría a toda la nación. Con un precedente siniestro para la justicia y el estado de derecho, con su borrón y cuenta nueva, que los políticos de entonces impusieron, aprovechando la indiferencia de una clase media entregada a los placeres de la opulencia y su disfrute irresponsable. Así se gestó el principio del fin. Lo complementaría Hugo Chávez con su golpe de Estado que fracasó el 92.. ocho años después, aprovechando la tragedia de Vargas del 99, que coincidió con su primera victoria electoral y la entrega de aquel entrañable país a los destinos de Cuba. De aquellas irresponsabilidades que no supimos atajar en tiempo y forma, esta tragedia que hoy vive aquel solidario país y su gente. Donde conviví cincuenta años de mi vida emigrante.
Con estos tristes precedentes, hoy a la vista, me atrevo a pedirles hoy reflexión a todos nuestros políticos y paisanos sin distinción alguna. ya que todos somos culpables, unos por acción y otro por omisión, del desbarajuste que hoy nos amenaza y se puede apoderar de nuestro país. Si no reflexionamos y actuamos en consideración, con sentido común y unidos para salvaguardando la unidad de la patria y lo que hoy disfrutamos en libertad, la democracia es permisiva y tolerante, pero no puede relajar sus reglas de juego o leyes, para complacer intereses perversos y mezquinos. Quienes lo hicieron ayer, hoy viven sus consecuencias malditas. No sigamos ese funesto camino, el éramos felices y no lo sabíamos, dio paso al sálvese quién pueda. El triste ejemplo d ela Venezuela actual debería hacernos reflexionar. España no merece un castigo similar. Hagamos todo lo posible por evitarlo
Hoy tenemos dos caminos a escoger en España. Rectificar y reflexionar ya o seguir el triste y tenebroso camino que hoy transita aquel sufrido y solidario pueblo de Venezuela. Y que algunos irresponsables políticos intentan trasladar aquí. Escojamos ya, mañana puede ser tarde para ello. Y tú sigue ciego tu camino. Con la venia de mi apreciado Arcadi Espada.
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