Atlántico
Del "plan de paz" a la "junta de paz"
Trás “la dana” de hace ahora un año, que provocó 225 fallecidos en la provincia de Valencia, algunas asociaciones de víctimas han pedido reiteradamente la dimisión de Carlos Mazón, como único responsable. Pues bien, esta dimisión al final se ha producido, ante el ataque despiadado contra su persona, que tuvo su punto álgido durante el funeral civil celebrado con motivo del primer aniversario de las inundaciones, en el que entre los insultos recibidos, se le llego a llamar “asesino”. Sin embargo, como el odio es insaciable, esta decisión para nada ha satisfecho a sus adversarios políticos, que han aprovechado esta circunstancia para sacar rédito político, inoculando en gran parte de las victimas este mismo sentimiento contra Mazón, pidiendo ahora no solo elecciones, sino su ingreso en prisión. Demandas que están fuera de lugar, no solo por ir contra derecho, sino también por ser injustas y desproporcionadas, porque no podemos olvidar que no solo Mazón, por su negligencia, es responsable de esta tragedia, sino también el gobierno central, con su presidente a la cabeza, tanto por la forma de producirse como de sus efectos: deficiencias estructural en el barranco del Poyo, y retrasos en la respuesta para paliar las consecuencias. Por lo tanto en lugar de alentar este odio en las víctimas, que nada les ayuda, centralicemos nuestros esfuerzos en evitar que esta tragedia vuelva a ocurrir, apoyemos a las victimas y recemos una oración por los fallecidos.
Adolfo Costas Gascón.
Contenido patrocinado
También te puede interesar