García Comesaña: "Vamos a normalizar la relación con el virus, pero no descarto la cuarta dosis"
Conselleiro de Sanidade
“Hicimos todo lo posible por convencer a los no vacunados, tienen la puerta abierta de forma permanente”
Julio García Comesaña (Vigo, 1968) es radiofísico hospitalario y ocupó desde 2005 distintos cargos en la sanidad pública gallega hasta su nombramiento como conselleiro de Sanidade en septiembre de 2020. Venía de la Gerencia de Vigo, donde vivió los inicios de la pandemia.
¿Da por terminada la pandemia o hay que esperar una séptima ola?
Llegará un momento en que se deje de etiquetar con ese nombre, pero con este virus vamos a convivir mucho tiempo, seguramente en una situación parecida a la actual y sin descartar un cambio porque ahora nos basamos en la vacunación y en las características de esta variante (ómicron). Si cambia alguna de esas dos cosas la situación puede ser distinta. Pero iremos a una normalización en nuestra relación con este virus y no será una situación tan excepcional como la que hemos vivido en estos dos últimos años.
Galicia dobla la incidencia media de covid estatal. ¿Es asumible este ritmo de contagios?
Galicia no es que doble, es que registra todos los casos y otras comunidades no. Creo que estamos haciendo lo correcto, registrar lo que tenemos incluidos los autotest de casa. Dos mil contagios diarios son muchos todavía y reflejan que hay transmisión comunitaria. Es una variante que no genera grandes complicaciones sanitarias, pero sí burocráticas y de bajas. Debemos ser prudentes y no descartar futuras rondas de vacunación.
¿Habrá medidas específicas en Semana Santa?
Con los datos de incidencia hospitalaria, todo parece indicar que la Semana Santa será como lo que estamos viviendo estos días y como fue el Carnaval. Hay alguna preocupación por las aglomeraciones y las procesiones, pero seguramente será una situación parecida y sin más medidas.
¿Reabrirán los vacunódromos? ¿Habrá una cuarta dosis?
No lo sabemos con certeza, pero todo parece indicar que hacia el final de este año, en otoño-invierno, habrá que volver a inmunizar a la población. Hemos visto ya periodos de inmunidad más cortos de lo que esperábamos y nos obligó a poner la tercera dosis. Ya hemos puesto la cuarta dosis en inmunodeprimidos y no lo descartaría en mayores de 80 o en otras edades. Los centros de vacunación masiva jugaron un papel fundamental y van a quedar en la reserva, no los hemos desinstalado completamente, quedan puntos de red y mobiliario por si fuera necesaria su reapertura. Ahora vacunamos en los hospitales.
¿Van a seguir llamando a no vacunados?
Los hemos llamado mucho, alguno nos dijo que si volvíamos a hacerlo nos denunciaba por acoso. Hicimos todo lo posible por intentar convencerlos y ahora tenemos el sistema abierto para que lo puedan hacer. Tenemos entre 400 y 600 nuevos a la semana.
¿Cómo será la vigilancia de covid en el futuro?
El cambio será normalizar más la relación con este virus de las personas que lo pueden hacer (asintomáticos y personas sin factores de riesgo), pero seguiremos con la vigilancia de las personas vulnerables con la misma intensidad. Será como hacíamos con la gripe: si uno se encuentra mal se queda en casa esos días y si está mejor con mascarilla y evitando aglomeraciones o quedar para comer.
¿Qué estructuras se quedan?
Estamos manteniendo los circuitos y las plantas covid se van adaptando a las necesidades, ya vimos como se iban ocupando y reservando espacios de crecimiento y luego revertía. Estamos valorando la posibilidad de que no estén todos juntos en plantas covid. Ingresan pacientes para una operación de cadera y les detectamos covid sin síntomas. Esa persona se recupera mejor de su patología en la planta de Trauma.
¿Ya se está haciendo?
De momento no en todos los hospitales. Hace tiempo empezamos en obstetricia. El camino probablemente sea esa.
La mascarilla ya no es obligatoria en el recreo ¿Cuándo se suprime en interiores?
Poco. Fue una postura unánime en la última reunión presencial del Consejo Interterritorial, pero también se acordó empezar primero or e nuevo protocolo de vigilancia de covid y quince días después, si las cosas van como parece dar este paso. Los datos de Galicia a siete días han vuelto a bajar, a ver si sigue así. Eliminar la mascarilla en interiores es cuestión de pocas semanas, pero probablemente empezando por ciertos colectivos para ver el efecto de la medida.
¿A qué destinarán el pooling (la técnica de agrupar PCR)?
Muchas innovaciones de la pandemia se van a quedar. Mandamos las citas de forma masiva por sms, antes costaba más. La técnica de pooling no es nueva se usó por primera vez en la II Guerra Mundial con los soldados norteamericanos que volvían a casa por la sífilis. Se puede usar con muchos procedimientos. Con todo el conocimiento y la inversión hecha le sacaremos partido, el servicio de Microbiología del área de Vigo seguro que tiene muchas propuestas y todas interesantes.
¿Y la secuenciación masiva?
Lo vamos a seguir manteniendo mucho tiempo. Hay que diversificarlo y aumentar el porcentaje de muestras que secuenciamos para saber el tipo de variante que circula en cada momento. Es y será una pieza fundamental.
El gasto extra en la pandemia se cifra en 1.500 millones en Galicia. ¿Qué fue lo más costoso de la factura?
Sin duda los recursos humanos. Desde que empezó la pandemia hasta hoy incrementamos la plantilla en 3.000 profesionales.También hemos gastado mucho dinero en pruebas diagnósticas. Galicia es una de las comunidades autónomas que más pruebas ha hecho, a pesar de que el pooling no sale en las estadísticas. No hubo grandes necesidades en infraestructuras porque teníamos hospitales como el Cunqueiro o el de Lugo y las reformas de Ourense, Coruña o Santiago.
¿Cuáles fueron las decisiones más difíciles del comité clínico?
Cuando tuvimos que aplicar restricciones importantes, para toda Galicia como en una víspera de Semana Santa, o el modelo Carballiño en concellos (cierre total de la hostelería, salvo la comida para llevar, y cierre de toda la actividad no esencial).
¿Qué fue lo peor?
La soledad y el aislamiento de los pacientes que ingresaban y que no podían ver más a sus familiares. Hemos dado pasos para recuperar aspectos de humanización. Y los fallecidos eran y siguen siendo lo peor, recibir las estadísticas diarias es realmente duro, cuando disminuyen es una alegría.
“Invertimos mucho para recuperar las listas de espera, pero aún queda”
¿Cómo afectó la pandemia a las listas de espera?
Con estos dos años que hemos vivido centrados de forma importante en la pandemia se han visto afectadas, es absurdo negarlo. Muchos de nuestros profesionales han estado volcados con la pandemia, como los anestesistas que se ocuparon de pacientes críticos, hubo pacientes que aplazaron la operación por miedo y tuvimos profesionales contagiados. No obstante, la lista de espera de prioridad uno, la de patologías sobre todo oncológicas, mejoró porque no competían con ninguna otra. Hemos invertido 15 millones de euros en recuperar esta actividad y seguimos, llevará un tiempo. Coincide que 2019 fue el mejor año de las listas de espera de la historia.
¿Vigo tampoco lo consiguió?
No. Aún nos queda un tiempo para recuperar esos datos que eran muy buenos.
Tras el impacto de la primera ola en las residencias, se volcaron para ayudar a gestionar la situación. ¿Qué cambió la pandemia?
En las residencias pasó lo mismo que en otros ámbitos, donde hay mucha gente conviviendo la transmisión es muy alta y si además son personas vulnerables el resultado fue el que fue, con un nivel de fallecimientos complicado. En ningún caso en Galicia ningún usuario de residencia dejó de tener la atención sanitaria que correspondía. De hecho, la geriatría tenía un peso importante en el comité clínico. Lo que va a cambiar y estamos trabajando con Política Social es el número de personas que conviven juntas, se va a reducir, y también pusimos en marcha la historia clínica electrónica en las residencias.
¿Cuándo se notará una mejoría en las consultas de Primaria?
En relación con el covid hemos intentado preservar la Atención Primaria todo lo que pudimos. La vacunación no se hizo en centros de salud como en otras comunidades salvo los mayores de 80, las pruebas se llevaron al covid auto y solo hicieron test de antígenos cuando estaban muy consolidados, el seguimiento de contactos se realizó desde la central. Es verdad que en enero de este año, con el gran volumen de positivos que llegó a 10.000 en un día, les llegó una carga mayor, pero reaccionamos. Contratamos a 75 médicos jubilados y a técnicos de salud para atender positivos. Y sobre la situación estructural, los problemas de sobrecarga, estamos probando un sistema para ordenar la demanda, se crearon agendas de calidad con un número de consultas diarias que era una aspiración histórica y hay varias medidas para afrontar la falta de profesionales. Una es la creación de una categoría para que los 106 médicos que terminan su formación se queden en Primaria y no se vayan a Urgencias.
¿El PP vigués está pacificado tras las Primarias? ¿Se ve como candidato a la Alcaldía?
Hubo un proceso democrático interno y se resolvió francamente bien, a partir de ahí es momento de trabajar. La candidata que ganó tiene toda la opción de poder establecer sus aspiraciones a la Alcaldía de Vigo si es el caso. Yo lo que hice y haré será ayudar en lo que me pidan y centrarme en sanidad, tengo bastante tarea con eso.
¿Habrá movimientos en el Gobierno gallego tras la marcha de Feijóo?
Yo estoy a disposición del presidente y de quién sea su sustituto para seguir gestionando la sanidad gallega, para que sea mejor cada día ayudando a los que trabajan en ella. Es una enorme responsabilidad y un gran compromiso. No tengo más aspiraciones que esta.
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