Universidad ‘flotante’ para el futuro de la pesca en Vigo
El buque de guerra vigués “Intermares”, dedicado a la formación, oferta un curso especializado de pesca del 1 al 5 de julio
La Universidad del mar. Así catalogan al buque de guerra “Intermares”, con un diseño enfocado en la actividad militar pero con una utilidad formativa desde 2018 para crear el futuro de la pesca. El pasado domingo atracó en Vigo para ofertar un curso especializado e intensivo de cinco días a estudiantes de grado en Biología y en Ciencias del Mar. Una ‘facultad’ marina totalmente equipada para la investigación, el tratamiento y empacado de pescado o los primeros pasos en el salvamento marítimo. Y es que no solo está enfocada al alumno universitario, sino que sus clases se dividen por temporada: seis meses para formar a civiles, seis para un entrenamiento a militares pertenecientes al Ministerio de Defensa de España.
El “Intermares” nació en los astilleros vigueses de Armón en el año 2008. Con seis cubiertas, 80 metros de eslora y 15 de ancho, sus compartimentos laberínticos y estrechos descubren desde aulas, camarotes para acoger hasta 48 alumnos o una piscina que, lejos de ser disfrutada para ocio de la tripulación, se usa para practicar diferentes rescates, simulando la alta mar. En lo más alto, el puente de mando y en popa, un pesquero de aproximadamente 17 metros para realizar prácticas más experimentadas. “Este buque nació con la necesidad de una cooperación internacional, siendo una actuación coordinada entre el Ministerio de Defensa a través de la Armada y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación”, apuntó Pablo Ortega, comandante del “Intermares”.
La formación no es la misma para alumnado civil que para el militar. Mientras que el civil se centra en la investigación adaptada a cada alumno, el militar “sirve para tener su primer contacto con un buque de guerra, conocer aspectos básicos de marinería y que vayan sintiendo los primeros mareos”. Su llegada a Vigo coincidió también con el cambio de alumnado: antes había estado 40 días en alta mar con una instrucción militar.
Para este curso de cinco días, cuentan con 35 alumnos de toda Galicia, algunos residentes en el propio barco atracado en Beiramar. A la tudense Eva Roldán le costó su adaptación al buque al ser su primera experiencia, debido a que “todo espacio se hace pequeño” aunque vive el curso como “una experiencia interesante”. Nicolás Sánchez, de Santiago y con un máster en biología marina, busca más formación como observador pesquero y aseguró que venir a Vigo “es una gran oportunidad, muchas instituciones del mar están aquí”.
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