El sector de las reformas alerta de la falta de relevo generacional en Vigo

Dos trabajadores de Electricidad Varela y de Impermeabilizaciones Aplivilca realizando labores en diferentes obras.
photo_camera Dos trabajadores de Electricidad Varela y de Impermeabilizaciones Aplivilca realizando labores en diferentes obras.

Propietarios de empresas de fontanería, electricidad o impermeabilizaciones destacan que los jóvenes carecen de formación e interés: “Es una pena, se puede ganar mucho dinero”

El sector de la reforma alerta de una posible crisis futura. No por la falta de trabajo, sino más bien por la escasez de trabajadores cualificados que se adentran en el mundo laboral de la construcción y la obra nueva. Dueños de empresas avisan que, pese a que la oferta sigue estando al alza y que el trabajo abunda, cada vez son menos los jóvenes que quieren dedicarse a ello, pese a que las retribuciones económicas, según los expertos, son buenas. 

Algunos critican la falta de decisión por parte de los que comienzan su camino laboral. Otros, culpan al sistema por no promocionar más un sector más que necesario y que vivió momentos de gloria a principios de los años 2000. Soliño, de Reforvigo, asume que el cambio generacional no se dará en Vigo y que solo quedarán a largo plazo “cuatro viejos que quieran hacer las reformas pertinentes”. Ya jubilado, ha pasado el testigo a su hijo, aunque le sigue ofreciendo pautas para que el negocio salga adelante: “Estuve 36 años y creo que la clave de todo es no arriesgar. Ser cauto y prudente”. Las nuevas empresas que no cumplen con esta premisa “se meten en problemas y, en dos años, están en la quiebra”.

Antón Vilas, de Impermeabilizaciones Aplivilca, resaltó la “incertidumbre” del sector en los próximos años debido al mismo motivo que Soliño: los veteranos se irán jubilando y no habrá relevo para ellos. “Cuando buscas contratar a alguien aparecen los mismos cuatro de siempre que llevan toda la vida. No hay gente nueva que quiera trabajar en esto”, resaltó Vilas. Y es una pena, porque “trabajo hay de sobra y se puede ganar muchísimo dinero. No hay más que ver los fontaneros, que están desbordados y los próximos años son perfectos para ellos porque va a venir mucho trabajo”. 

Juan Carlos, de Electricidad Varela, afirma que parte de su plantilla está compuesta por personal extranjero porque “no encuentro a gente de Vigo que quiera trabajar”, con otros empleos como la automoción que seducen más porque “hacen sus ocho horas y se van a casa. Aquí, le das más vueltas a las cosas una vez fuera de tu jornada”. Además de ello, la competencia desleal marca mucho el devenir del sector y los precios, en un contexto donde el material “ha subido muchísimo”, pero “no podemos cobrar más porque dejaremos de ser competitivos”. 

Algunos “manitas” buscan realizar diferentes trabajos de forma opaca y “cobrando el paro, sobre todo tras la pandemia. Eso se debe perseguir, pero en cambio, multan a los trabajadores que tenemos todo en regla por pequeños descuidos". El sector vive momentos de cambios e incertidumbre, con mucho trabajo pero poca mano de obra cualificada e interesada.

"Son buenos años, pero nunca como el inicio del siglo"

A principios de siglo en Vigo (y en España) se vivió el “boom” del ladrillo, con un aumento de construcción y, por consecuencia, de actividades relacionadas con la reforma como fontanería o electricidad. Tras explotar la burbuja, el trabajo decayó, aunque la demanda sigue siendo alta. En 2023, según Juan Carlos, “ha sido bueno, como los últimos años”, gracias a la realización de “mucha obra nueva, pero eso actualmente solo está destinado al cliente con un alto poder adquisitivo”. Antón Vilas, quien realiza trabajos para la administración pública, reconoce también que el año fue bueno, pero no comparable a “los de inicio de siglo. Nunca se volverá a ese periodo”. 

Soliño afirma que desde la pandemia la demanda se estabilizó y “estamos teniendo trabajo. Igual no tanto como antes, donde teníamos una lista de espera enorme, pero ha sido en líneas generales un buen año”. Con toda la vida en la construcción y dejando en herencia el negocio a su hijo, “ahora hay obra nueva siempre. Y eso es bueno para el sector".  

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