Crecen en Vigo los cultivos para autoconsumo

LA NUEVA AGRICULTURA

El colectivo vigués Epona surgió durante la pandemia para recuperar la soberanía alimentaria. En O Rosal la cooperativa A Alcouve da Mora reivindica el consumo de productos locales y la agricultura ecológica

Publicado: 02 abr 2022 - 23:24 Actualizado: 03 abr 2022 - 10:57
Integrantes del colectivo vigués Epona ayer durante los trabajos de siembra de patatas en una finca de Cabral.
Integrantes del colectivo vigués Epona ayer durante los trabajos de siembra de patatas en una finca de Cabral.

Fomentar el consumo local y promocionar una alimentación más natural y saludable es el objetivo de varios colectivos que han surgido recientemente en Vigo y su área y que giran alrededor de la agricultura ecológica. Los proyectos son diferentes, pero todos comparten su pasión por la tierra, por recuperar cultivos y tierras y, sobre todo, de crear conciencia en el consumidor final para que apueste por la calidad y la proximidad.

En Cabral, el proyecto Epona Terra iniciaba ayer la siembra de la patata. Llevan dos años construyendo un colectivo que pretende hacer realidad el concepto de soberanía alimentaria en una ciudad que aún conserva una estrecha relación con el rural y en la que no es difícil encontrar huertas y frutales a pocos metros de calles llenas de coches y ruido. Desde su aparición hace dos años en plena pandemia, Epona gestiona ya varios terrenos en el rural vigués que se encuentran en plena producción.

Banco de tierras

El objetivo es contar con un banco de tierras que permita recuperar huertos y espacios hasta ahora improductivos, rescatar técnicas de cultivo tradicionales porque según explica Andrés, uno de sus fundadores, “lo importante es crear una red de personas y conocimientos que permitan tener cultivos colaborativos, generar auto producción de forma a no tener dependencia alimentar”. Para crear este banco de tierras hicieron un llamamiento a través de las redes sociales “solicitando la cesión de las tierras que no estén en uso”, explica. La respuesta ha sido desigual, aunque sí han recibido algunas cesiones en las que ahora trabajan y cultivan. A lo largo de estos dos años, Epona ha crecido y logrado aglutinar en torno a este proyecto, tanto de agricultura para el autocosumo como de economía circular, a unas 200 personas que funcionan "como una red de contactos que participa en las diferentes actividades que organizan desde el colectivo. Y es que este proyecto ha logrado crear colaboraciones y acciones comunes con otros grupos como fue el caso de la Comunidad de Montes de Saiáns, donde mantienen un bosque comestible o donde han llevado a cabo actividades en los molinos que aún se encuentran activos.

En la Cooperativa O Alcouve da Mora, en O Rosal, trabajan desde hace algo más de dos años varios terrenos donde cultivan productos de huerta, frutales y los tradicionales mirabeles. “Está siendo una experiencia muy gratificadora. Nuestra idea es recuperar técnicas tradicionales, saberes que están ahí desde hace mucho tiempo y que funcionan y, sobre todo, romper la idea de que es necesario el uso de químicos en la agricultura”, explica Simón, uno de los tres integrantes de esta cooperativa que ya cuenta con una tienda de venta al público en el mercado de O Rosal y que sirven a varios particulares, tiendas y un restaurante tanto de Vigo como de la comarca del Baixo Miño.

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