Pacientes que sufren ictus retrasan la llamada al 061 en Vigo

José Luis Maciñeiras.
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Los neurólogos recuerdan que cada quince minutos aumenta un 4% las probabilidades de tener secuelas e incluso de fallecer

El Complejo Hospitalario de Vigo registra unos 800 ingresos al año por ictus. La Sociedad Española de Neurología alertó ayer de que solo la mitad de la población sabría reconocer los síntomas de una enfermedad en la que cada minuto cuenta a la hora de lograr la supervivencia y evitar posibles secuelas. 

Esta falta de conocimiento podría estar detrás de un fenómeno que se está observando en las unidades de ictus de la sanidad gallega, donde se registran al milímetro los tiempos en todas las fases del proceso: desde hace tres o cuatro años los pacientes están tardando más tiempo en pedir ayuda al 061 o a cualquier otro dispositivo sanitario. En el resto de fases, desde el traslado a Urgencias a la atención en el hospital, se mantiene la agilidad esperada. Pero los pacientes están avisando casi una hora más tarde de lo que solía ser habitual hace unos años. Los neurólogos recuerdan que el ictus es la patología más tiempo-dependiente que existe.

 El responsable de la unidad de ictus del Cunqueiro y miembro de la Sociedad Española de Neurología y de la asociación europea de esta especialidad, José Luis Maciñeiras, recuerda que con los primeros síntomas hay que llamar al 061 porque cada quince minutos que pasen equivale a un 4% de probabilidades de tener secuelas o incluso de fallecer. Insiste también en la importancia de llamar al 061 en lugar de ir al PAC o a un centro de Primaria, porque el 061 a la vez que organiza el traslado avisa a su vez al hospital para que todo el dispositivo esté preparado en el momento de la llegada del paciente, desde el box de reanimación con el neurólogo y el equipo de urgencias hasta el TAC, con lo que se ganan unos 20 o 25 minutos.

La creación de las unidades de ictus logró reducir la mortalidad y también las secuelas graves, con lo que muchos pacientes lograr recuperar su funcionalidad y su autonomía y se reinsertan en su vida familiar y laboral, mientras que hace unos años había más hemipléjicos y afásicos. La unidad de ictus del Cunqueiro logró hace más de dos años la máxima certificación de calidad europea, un distintivo que reconoce un manejo del máximo nivel.

Otro de los cambios que están notando en el área sanitaria viguesa es que hay más personas menores de 45 años afectadas, no son muchas pero preocupa. Suelen estar asociados a hábitos no saludables, como el consumo de tóxicos, tabaquismo y drogas, en especial la cocaína, así como los factores de riesgo, como obesidad y sedentarismo.

Preguntado por la forma de prevenir el ictus, Maciñeiras asegura que las medidas son muy eficaces y pasan por el control de la hipertensión, la diabetes, el colesterol y la prevención de embolias cardiacas asociadas a las arritmias más frecuentes como la fibrilación auricular. Ests medidas disminuirían los casos y la reincidencia.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología cada año se producen en España entre 110.000 y 120.000 nuevos casos de ictus y, según datos del Instituto Nacional de Estadística, solo el año pasado, más de 24.000 personas fallecieron debido a un ictus y más de 34.000 personas desarrollaron una discapacidad por esta enfermedad. Esto hace que el ictus sea la primera causa de discapacidad en España (más de 360.000 personas tienen reconocida una discapacidad por haber padecido un ictus) y que, tras los fallecimientos por covid, el ictus sea la segunda causa de muerte en mujeres en España y la tercera causa en ambos sexos.  

 El ictus puede ser isquémico (obstrucción de un vaso) y representa el 85% de los casos, o puede ser hemorrágico (rotura de un vaso), el 10% o el 15% restante. Los síntomas son la pérdida de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo, alteración brusca en el lenguaje, alternación brusca de la visión, pérdida de coordinación o dolor de cabeza muy intenso.

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