Val Miñor

La Arribada da un giro, sin fuegos artificiales ni animales

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La Arribada da un giro, sin fuegos artificiales ni animales

Una veintena de operarios trabajan para montar más de 200 puestos que estarán repartidos por el centro.
photo_cameraUna veintena de operarios trabajan para montar más de 200 puestos que estarán repartidos por el centro.
Las "salvas" también desaparecerán desde 2021 y se buscará "un mayor rigor histórico"
nnnBaiona se encuentra metida de lleno en su transformación, que desde 1995 lleva a cabo de manera ininterrupida, para retroceder en el tiempo hasta el 1 de marzo de 1493, momento en el que Martín Alonso Pinzón recaló en la villa miñorana para dar la noticia del Descubrimiento. El gobierno local tiene preparado para la presente edición de los días 28, 29 de febrero y 1 de marzo diversas novedades y cambios en el calendario de asistentes que otorgarán a la cita un mayor rigor histórico que contará con un total de 215 puestos.
Las tradicionales salvas que marcan la apertura y cierre del mercado del buque insignia de las celebraciones de la localidad tendrán un respiro, al menos este año, y la edil de Cultura, Miriam Costas, adelantó que están estudiando fórmulas alternativas para sustituir a las bombas caracterizadas por un gran sonido grave y sordo apreciable incluso desde puerto vecino de Panxón. No ha corrido la misma suerte la incondicional tirada de fuegos artificiales que, por primera vez este año, no llenarán de luz el cielo baionés. 
La principal novedad para esta edición es la creación de un Foro Iberoamericano en el que estará presente el pueblo hermano cubano Rafael Freire, y en el que la villa servirá como nexo de unión entre los dos continentes. De esta manera el gobierno local apuesta por otorgarle a la celebración un mayor valor cultural e histórico a una cita que en palabras del regidor, Carlos Gómez, "se está desvirtuando y a este ritmo acabará perdiendo el significado por la que se creó", refiriéndose al aumento incesante del botellón. Otro de los cambios anunciados es que la fiesta no contará con el "zoo" ambulante que se instalaba en el Parque de la Palma, que incluía camellos y llamas. En su lugar se expondrán caballos salvajes de A Groba, en peligro de extinción, llegados directamente de Finca Moreira y bueyes gallegos. Un cambio que hace alusión, una vez más, al rigor histórico y al bienestar animal. "Consideramos que poco tienen que ver con la Baiona de 1493, además tampoco somos partidarios de exhibir animales cautivos ya sea por su rareza o estética", explicó Costas. La atracción que si se conservará es la relativa al espectáculo de cetrería al ser coetánea con el contexto histórico que se representa y además se incorporará una forja que ilustrará como se "calzan" a los equinos además de bautismos para los más pequeños. La Arribada se presenta con cambios sustanciales, sobre todo en su planteamiento, aunque tanto el regidor como la responsable de área admitieron estar trabajando en la de 2021 que aún traerá más cambios. n

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