La revolución de los quioscos

Sociedad

l GoodNews es el nuevo nombre del quiosco ubicado en el número 407 de la avenida Diagonal de Barcelona, que reabrió transformado hace dos semanas y que, a través de “generar bueno rollo”, busca convertirse en un punto de encuentro en el barrio y también reflotar las ventas de periódicos y revistas.

Malena Ramajo
Publicado: 11 oct 2020 - 03:53
AUn hombre se para ante los artículos a la venta en "GoodNews".
AUn hombre se para ante los artículos a la venta en "GoodNews".

E Jan Barthe Cuatrecases, uno de los cinco fundadores de GoodNews, afirma en una entrevista que el nuevo quiosco tuvo “una enorme acogida en el barrio” y que no solo consiguió atraer a un público joven, poco frecuente en un establecimiento de este tipo, sino que, además, “dobló la venta de periódicos y revistas respecto al año anterior”.

GoodNews es un quiosco con una estética diferente, basada en diseños típicos de los países nórdicos y que funciona según un nuevo “concepto” que responde a la idea de “generar una experiencia en torno al quiosco que acompañe la compra de revistas y periódicos”.

La idea parte de la pregunta “¿Qué nos apetece al leer?", de forma que el quiosco incorpora la venta de café y otros productos como zumos o aperitivos que comparten tres características: "Son de elaboración sostenible, orgánicos y de proximidad”. Estos productos complementan las publicaciones, que incluyen todos los periódicos nacionales, prensa internacional y revistas económicas, del corazón, de cocina o de viajes, tanto convencionales como más especializadas, que pueden elegirse en un pequeño espacio dentro del propio quiosco, llamado “bibliotek”.

surgidodel confinamiento

La iniciativa de GoodNews está impulsada por cinco jóvenes amigos que durante la desescalada tras el confinamiento adquirieron el hábito de ir al quiosco como una excusa para tomar el aire y comentar las noticias, y vieron la impordel quiosco en el barrio. Así, decidieron comprar el quiosco, que por su ubicación en una zona comercial y cercana tanto a oficinas como a viviendas consideraron ideal para su empresa. “El quiosquero casi se puso a llorar de la felicidad porque jamás habría imaginado que vendrían chicos jóvenes a comprarle un quiosco en medio de la pandemia”, relata Barthe.Su principal objetivo se convirtió en “reconectar el quiosco con la gente del barrio y que personas de todas las edades lo volviesen a considerar importante y no lo viesen como algo del siglo XX”, subraya Barthe.

Sin embargo, el cofundador de este quiosco reinventado también explica que querían hacer más partícipes a los consumidores y conseguir que el quiosco “estuviese vivo”, un objetivo para el cual lanzaron un “programa de promociones solidarias”, que buscan “generar buen rollo y fomentar la solidaridad”. De este modo, si al llegar al quiosco explicas una buena noticia, te regalan una revista, y si llegas en bicicleta, te aplican un 50% de descuento para fomentar la movilidad sostenible.

El proyecto de GoodNews es una de las iniciativas más recientes en la ciudad, aunque no la única, para intentar rescatar un negocio en decadencia, que ve cómo sus ventas siguen disminuyendo a raíz de la crisis de la prensa escrita.

La Agrupación Nacional de Vendedores de Publicaciones recientemente lanzó una campaña en defensa de los quioscos tradicionales en la que alerta de que los puntos de venta por cada 100.000 habitantes se redujo en España de 57 a 44 entre 2010 y 2018.

Barthe recuerda que “el quiosco tiene más de 150 años de historia” y no va a desaparecer, pero cree que necesita una renovación, y explica que, tras abrir GoodNews, recibió muchas solicitudes por parte de quiosqueros para abrir una franquicia y también peticiones de ciudadanos para que transformen quioscos en otros barrios y ciudades.

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