"Micromachismo", "mamitis" o "gusa", ya en el diccionario

El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, y la académica Paz Battaner.
photo_camera El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, y la académica Paz Battaner.
La última actualización suma 3.000 novedades, enmiendas o adiciones, incluidas en su edición digital

“Micromachismo”, “puntocom”, “portuñol” “conspiranoia” o “videojugador” son algunos de los términos que se acaban de incorporar al Diccionario de la Lengua Española (DLE), cuya última actualización suma más de tres mil novedades, tanto enmiendas como adiciones, incluidas en su edición digital. Por iniciativa de Javier Marías, escritor y académico fallecido este año y cuya pérdida destacó de nuevo la RAE, se incluyeron en el diccionario “sobrevenido” (impostado o artificial); “hagioscopio” (abertura pequeña hecha en la pared de una iglesia para ver el altar) o “traslaticio” (perteneciente o relativo a la traducción).

Nuevos usos de palabras en gastronomía, ocio, sexualidad y género, bastantes vocablos de especialidades de ciencia, industria y tecnología, medicina, física o química, medioambiente, economía y derecho o deportes son las temáticas que más novedades aportan a la actualización del diccionario. “Mamitis”, “potar” (vomitar), “gusa”, “copiota”, “rular” o “cuarentañero” son algunas de las que incorpora el lenguaje coloquial.

En el ámbito social está la adición de la palabra “edadismo” (discriminación por razón de edad, especialmente de las personas mayores o ancianas). Y otra de las incorporaciones es “ruralizar” o la nueva acepción para el término “brecha”, referida a la distancia entre situaciones o cosas o grupos de personas, especialmente por la falta de unión o cohesión. Las nuevas incorporaciones en el ámbito tecnológico son, entre otras, “macrodatos”, “puntocom”, “videojugador”, o las expresiones “comercio electrónico”, “minería de datos”, “obsolescencia programada” o “vida útil”.

Del mundo gastronómico se sumó a la actualización las palabras “panetone” o “panetón”; nuevas acepciones de “sancocho”, en referencia al guiso canario, y “compango”. De las ciencias naturales se incorporan voces como “dingo”, “mantarraya” y “facóquero”, mientras que de la medicina llegan al diccionario “cortisol”, “hiperinmune”, “lidocaína” o “monodosis”. Y de la literatura “garciamarquiano” o “cortazariano”.

Battaner, directora de la 24 edición del Diccionario, explicó también cómo del sustantivo “corte” derivado del verbo cortar se sumaron cuatro acepciones nuevas: cada una de las composiciones musicales de un disco; interrupción en una emisión radiofónica o televisiva para la publicidad; fase en un proceso de selección; y trozo de helado.

“Conspiranoia”, tendencia a interpretar determinados acontecimientos como si fuera una conspiración, y su derivado “conspiranoico” son otras de las novedades, así como algunas acepciones de palabras que solo se usan en los medios de comunicación como “mercurio” como temperatura o la palabra “tema” que se usa ahora como composición musical moderna.

De las mil millones de consultas al año que se realizan al Diccionario de la Lengua Española hay tendencias como la que ocurrió con la palabra “haiga”, que como la fórmula vulgar el verbo hacer, se consultó más de 7.000 veces en un mes, debido, indicó Battaner, a las “leyendas urbanas” de que hay palabras incorrectas en el diccionario. Son en total 3.152 novedades.

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