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NUTRICIÓN

¿Cómo refuerzo mi sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo que combate infecciones, como las bacterias y virus. Mediante un proceso, elimina organismos infecciosos e invasores. Los órganos que conforman el sistema inmune humano son: el bazo, los ganglios linfáticos, las amígdalas, la médula ósea y el timo. 

¿Cómo refuerzo mi sistema inmunológico?

El proceso inmunológico nos protege de una serie de agentes externos que pueden afectar a nuestra salud. Por ejemplo, un virus de una gripe que ingresa por las fosas nasales o una bacteria que entra por la sangre al pincharnos con un clavo. En este tipo de casos, nuestro sistema inmunológico cumple un rol fundamental. Es el encargado de detectar y atacar al cuerpo infeccioso, conocido también como antígeno. 

Sin embargo, es un hecho que a medida que pasan los años nuestro sistema inmunológico se va debilitando. Su capacidad de reacción se torna más lenta, lo cual no le permite responder ante enfermedades con la misma eficacia. Por ende, las toxinas, virus, bacterias o células cancerígenas deterioran con el nuestro nuestra salud y vitalidad. 

¿Cómo refuerzo mi sistema inmunológico? 

Existen muchas formas de reforzar este sistema, no obstante, una correcta alimentación es la opción más eficaz. Actualmente, se encuentra en el mercado una serie de productos que brindan una gran cantidad de beneficios, son llamados ‘superalimentos’. Éstos han sido aplaudidos por unos y criticados por otros. Algunos estudios le atribuyen propiedades curativas, otros afirman que se trata de una mera acción de marketing. 

Lorena Castillo, responsable del sitio web GUIADESUPLEMENTOS, manifiesta que ‘’en realidad, estos productos cuentan con propiedades muy importantes. Sin embargo, se debe tener claro que no son milagrosos. Aportan a nuestra nutrición notablemente siempre y cuando se consuma de forma responsable y se acompañe de una dieta balanceada’’. 

¿Qué es el aceite de hígado de bacalao?

El aceite de hígado de bacalao es una fuente de vitaminas esenciales, así como ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA). Y ya que por lo general no ingerimos suficiente de estos nutrientes, su consumo es importantísimo para la salud cardiovascular, hormonal, inmunológica, reproductiva y neurológica.

El hígado de bacalao se utilizó por primera vez en medicina en 1789 para el tratamiento del reumatismo y en 1824 para curar el raquitismo. A principios del siglo XX se administraba a los niños para prevenir el raquitismo y otras afecciones causadas por la deficiencia de la vitamina D.

¿Qué aporta a nuestro organismo?

La acción cruzada de las vitaminas A y D asegura el crecimiento y el mantenimiento de la estructura ósea. Igualmente, la concentración de ácidos grasos esenciales mejora el rendimiento cognitivo en niños y ancianos.

Entre sus beneficios para la piel encontramos que previene el envejecimiento, protege del acné y alivia el daño solar. Por otra parte, ayuda a bajar la presión arterial, ayudar a disminuir la viscosidad de la sangre, mantener niveles saludables de colesterol. La vitamina D y omega-3 en el aceite de hígado de bacalao contribuyen al crecimiento del cabello.

Si bien hay otros tipo de aceite de pescado ricos en ácidos grasos omega-3, la diferencia principal radica en que el aceite de hígado de bacalao también proporciona cantidades significativas de vitaminas A y D.

Por otro lado, la sobredosis se caracteriza por molestias como mareos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, pérdida de cabello, cansancio y mucha sed. Básicamente, se produce por exceso de vitamina A o D.

¿Cómo saber si necesito consumir aceite de hígado de bacalao? 

Si su sistema inmunológico anda mal, el aceite de hígado de bacalao ayudará a mejorar la situación. Los síntomas generales de que algo marcha mal en el sistema inmunológico humano son: fatiga constante, falta de apetito, infecciones constantes, migrañas frecuentes, diarrea frecuente, etc.

Su uso es especialmente recomendado en personas sujetas a estrés mental, deportistas, mujeres embarazadas, personas con problemas oculares y con bajas defensas.