La UME ya envío 56 efectivos y bomberos españoles trabajan en la zona más afectada

Miembros de Bomberos Sin Fronteras, en Mulay Ibrahim.
photo_camera Miembros de Bomberos Sin Fronteras, en Mulay Ibrahim.

Un equipo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), compuesto por 56 militares y cuatro perros, despegó ayer desde la Base Aérea de Zaragoza hacia Marrakech, en un avión A400 del Ejército del Aire para colaborar en la búsqueda y rescate de supervivientes.

Más adelante se enviará otro vuelo con diverso material de ayuda procedente de las comunidades autónomas, indicó el Ministerio de Defensa. El personal de la UME desplazado se compone de un equipo de búsqueda y rescate del BIEM IV de Zaragoza, con 46 militares, y de un equipo de coordinación del Cuartel General, con 10 efectivos. 

Por otra parte, trece miembros españoles de Bomberos Unidos Sin Fronteras ya comenzaron a trabajar ayer en Mulay Ibrahim, una aldea a 50 kilómetros del epicentro del terremoto. 

Llevan cuatro perros -Otto, Piero, Limón y Bolo- expertos en encontrar gente viva bajo las casas y vienen desde Huelva, Madrid, Córdoba y Murcia, para encontrar “huecos de vida”, como llaman ellos a esas cámaras de aire que quedan a veces entre las casas derrumbadas y que dan esperanza.

En Mulay Ibrahim algunos edificios están totalmente colapsados y los vecinos buscan a una familia de cuatro personas debajo de uno de ellos. Dos bomberos españoles recorren los escombros para reconocer el terreno y se topan con colegas marroquíes que les informan de la mala noticia: todos han muerto. Pero Antonio Nogales, presidente de la ONG, no se desanima. “Puede haber huecos de vida, estoy seguro de que en estos días, en alguna parte, puede aparecer gente viva”.

Nogales relata que tienen experiencia en terremotos como el de Turquía, y que llevan una tonelada de herramientas para desescombro y salvamento en una gran furgoneta y un vehículo ambulancia. Sus perros también son experimentados: Bolo y Otto salvaron a una persona en Turquía y Piero estuvo en Chile.

Nada más llegar ayer a Marruecos, Nogales apunta que se encontraron con “muchas dificultades en los desplazamientos, zonas muy diseminadas y mucha desinformación y falta de comunicación de dónde pueden estar las zonas más afectadas y puede ser más necesaria nuestra ayuda”. 

En Mulay Rachid, no fue necesario sacar a sus cuatro perros, así que los bomberos se encaminaron a otros pueblos para buscar suerte.

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