La crisis de Soling Instalaciones afecta a astilleros de Vigo, Bilbao y Asturias

Los trabajadores de Soling Instalaciones se manifestaron ante la Xunta y volverán a hacerlo la próxima semana.
photo_camera Los trabajadores de Soling Instalaciones se manifestaron ante la Xunta y volverán a hacerlo la próxima semana.
Personal de la auxiliar naval, de permiso retribuido hasta el 26, pide implicación de la Xunta para salvar el empleo

La crisis de la auxiliar del naval Soling Instalaciones está afectando a astilleros de Vigo, como el Ría de Vigo, pero también a otros como el Zamacona y Murueta de Bilbao, así como Gondán en Asturias, donde se estaban realizando o estaban a punto de iniciarse trabajos de instalaciones eléctricas. Así lo explicaron los trabajadores, con una plantilla de 77 personas, de las que una parte se concentraron ayer ante la delegación territorial de la Xunta en Vigo, para reclamar la implicación de la administración autonómica en la defensa de los puestos de trabajo, después de que los nuevos dueños de la compañía hagan enviado a la plantilla para casa con un permiso retribuido y sin dar más explicaciones sobre su futura actividad.

Los trabajadores explicaron que están con un permiso retribuido hasta el día 26, pero lo consideran un “camuflaje”. “No nos dicen que quieren hacer. Sólo que tenemos que parar porque podríamos tropezar”.
Según ha informado el sindicato CIG, el anterior propietario vendió la empresa "de un día para otro, sin dar ningún tipo de información" y el actual dueño ha enviado a los trabajadores a su casa con un permiso retribuido "sin que sepan cuál va a ser su futuro".

 

 

Este permiso finaliza el próximo 26 de febrero y la plantilla, compuesta por 77 personas, no sabe qué hará porque el anterior propietario "se niega a facilitar información" a los representantes de los trabajadores, "ni sobre el proceso de venta, ni los futuros planes industriales, ni respecto del mantenimiento o no de los puestos de trabajo".

De hecho, apuntan desde la CIG, los empleados ni siquiera saben quién ha comprado Soling, y han señalado que el anterior dueño reconoció que la empresa tenía problemas, pero que se solventarían antes de Semana Santa. "Nuestra sorpresa fue que se presentó en las instalaciones una persona diciendo que era el nuevo propietario, y que nos mandaba 15 días para casa", alertan los operarios.

 

 

Ante estos hechos, los trabajadores han trasladado el caso a la Inspección de Trabajo, y anuncian una reunión con la Fiscalía, "ante la gravedad" de lo ocurrido. Asimismo, han pedido una reunión con la delegada de la Xunta para pedir implicación de la administración gallega con el fin de mantener la actividad y los empleos.

Al respecto, trasladaron su temor de que la nueva propiedad pretenda "liquidar" la compañía, y alertan de que la plantilla tiene pendiente el cobro de una nómina y duda de que vaya a cobrar estos días de permiso. Además, al personal que se encontraba trabajando fuera de Galicia, tampoco se les han abonado los gastos de desplazamiento ni las dietas.

Te puede interesar