Atletismo

Alice Finot ofrece un recital de oro en Roma

Alice Finot se proclamó campeona de Europa de 3.000 obstáculos en Roma.
photo_camera Alice Finot se proclamó campeona de Europa de 3.000 obstáculos en Roma.
La francesa de Ponteareas se proclama campeona de Europa en los 3.000 obstáculos

Un dominio absoluto para la victoria en el Campeonato de Europa. La francesa afincada en Ponteareas e integrante del Atletismo Femenino Celta, Alice Finot, ofreció un verdadero recital atlético en la final de 3.000 metros obstáculos en el Olímpico de Roma. Corrió delante en toda la prueba, sin apenas meterse en problemas y dentro del último kilómetro sacó a relucir todo el talento físico que posee para triturar la prueba y despegarse de todas sus rivales. Una exhibición de superioridad que llegó con susto porque los jueces detectaron que pisó la línea de dentro en algún momento y fue eliminada por “infringir el borde interior” durante unos veinte minutos. Después, volvió a la cabeza de la clasificación al detectarse que sólo había sido un paso y que no conllevó ventaja. El equipo francés ganó la apelación. Susto en la gloria porque, zancada a zancada, el oro había parecido hasta sencillo. Como un entrenamiento. 

 

 

La prueba salió a ritmo medio, sin ninguna valiente que quisiera romperla, pero sin lentitud. Finot se situó entre la tercera y la quinta posición para evitar problemas. Al comienzo por fuera y, después, por dentro. Con su notable altura evitó que cualquiera de sus competidoras la pusiera en problemas mientras los roces crecían a su espalda. En la entrada del último kilómetro, la gala se situó segunda por la zona exterior de la calle uno. Controlaba a la líder y, sobre todo, se preparaba por si alguna otra competidora quería hacer un cambio brusco por fuera. No llegó porque, en gran medida, el resto del pelotón era consciente del potencial de Finot. 

Así, tiró la rumana Stella Rutto, después la alemana Gesa Krause y, tras pasar por meta, Alice aceleró para encarar la primera valla de la última vuelta por delante de la germana. Un cambio de ritmo perfecto en el lugar que marcan los manuales para tomar la cuerda y no abandonarla hasta el final mientras sus rivales intentaban no ceder. Claudicaron tras el paso de la última ría, el punto en el que dicen los manuales del buen corredor de 3.000 obstáculos que hay que romper la prueba. Salto perfecto hasta el borde de la piscina y acelerón, si hay fuerza, para irse. Había el cambio de ritmo para marcharse hasta el oro con tiempo de celebrar, de saborearlo con una marca de 9:16.22 y situarse como líder europea del año. Superioridad notable. 

Llegó el susto con la apelación y el final feliz para una deportista residente en Ponteareas y con el vigués Manu Martínez como entrenador. Una mujer que reina en Europa y llegará a París como una de las mejores del mundo en el mejor momento de su vida deportiva.

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