Salvaterra retoma la pasarela para unir A Fillaboa
La alcaldesa recupera el proyecto de Grandal con un puente peatonal susceptible de recibir Fondos Europeos
A Fillaboa es la única isla de titularidad pública en el río Miño, catalogada como Bien de Interés Comunitario, se trata de una zona protegida dentro de la Rede Natura 2000. Su titularidad supuso un pleito entre los gobiernos de España y Portugal, pero el que fue alcalde del municipio durante casi cuatro décadas, Arturo Grandal, quien adelantó a Monçao y compró la isla a un particular por 50 millones de pesetas. Así, la isla y su superficie -que supera los 110.000 metros cuadrados-, pertenece hoy al Concello de Salvaterra de Miño. Ahora, en 2021, la actual regidora, Marta Valcárcel, plantea la posibilidad de construir una pasarela colgante sobre el Miño, como un aliciente más para acceder a la isla, como le planteó a la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, junto a otro proyecto “estratégico”: rematar la recuperación de la zona amurallada.
La construcción de la pasarela colgante sobre el Miño, es un proyecto maduro, en proceso de tramitación desde hace varios años ante diversos organismos. Un proyecto que “ten unha gran importancia a nivel medioambiental e que se está a valorar o seu posible encaixe nos novos Fondos Europeos de Recuperación”, explica la alcaldesa, recordando que, en estos momentos, ya están en marcha diferentes acciones para poner en valor A Fillaboa “para abrila ao público a través de visitas programadas en barco”. Con la construcción de esta pasarela se daría un paso más “e fariamos totalmente accesible ao público un entorno que temos que coidar e potenciar, ademais do valor didáctico e pedagóxico que se lle quere dar a través do Centro de Interpretación que existe no seu interior, ademais de proveer aos pescadores dun aceso seguro aos emprazamentos nos que se desenvolve a súa actividade”, señala Valcárcel.
El proyecto en sí, es construir y habilitar una pasarela peatonal para unir el margen norte del río Miño con Illa Fillaboa. Un puente colgante atirantado, de 122 metros partiendo desde el mismo borde del camino de acceso -al inicio de la rampa norte-, hasta la rampa sur en dirección perpendicular para el descenso sobre la isla. “En total con acesos estaríamos a falar dunha lonxitude de 163,5 metros”, según informan a este respecto desde el Concello de Salvaterra.
Separada por tan solo un kilómetro y medio del Parque de A Canuda, es una de las dos islas situadas en la confluencia entre los ríos Miño y Tea. En 2009, la Xunta valoró la posibilidad de crear un Centro de Interpretación de la Naturaleza aprovechando una casona semiderruida del interior de la isla para incluir un observatorio ornitológico para el avistamiento y estudio de aves migratorias.
Por otra parte, Marta Valcárcel presentó también la memoria enmarcada en el proyecto de recuperación del recinto amurallado: la humanización, el soterramiento de líneas y la restauración del adoquinado, con el fin de seguir avanzando en la puesta en valor del patrimonio histórico cultural.
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