Una gota

El AVE ha llegado a Castellón y se ha alargado un poco más el ‘Eje Mediterráneo’ que es una infraestructura de interés nacional y europeo. La anécdota es que el AVE con Rajoy a bordo llegó media hora tarde en su viaje inaugural. ¿Y qué es eso cuando el tren ha tardado en llegar 96.360 horas, correspondiente a once años de espera? Una gota en el océano. Pero esa media hora es un síntoma, por las especiales características que tiene ese tramo que no tiene una plataforma única para el AVE sino que utiliza un ‘tercer hilo’ y comparte vías con otros trenes de tal forma que por ahora y hasta dentro de unos cuantos años el AVE se convierte en un tren de cercanías más caro y no mucho más rápido, que ni tan siquiera cumple las expectativas de reducción de tiempo de viaje entre la capital de La Plana y Madrid. Pero todo se andará. Lo importante es que la espera al menos no acumule 50.000 horas de retraso.