Otro clásico

Es otra de las fijaciones de los partidos de derechas, el cine español. Tradicionalmente a la derecha no le gusta el cine español lo encuentra excesivamente politizado en una dirección que no es la suya cuando aborda problemas y situaciones que caen fuera de su ámbito de creencias. Y sobre todo consideran que se trata de una industria subvencionada que no merece el dinero que recibe. Que el anterior gobierno subiera el IVA del cine al 21% y redujera las subvenciones a la creación de filmes no obedecía solo a una cuestión económica sino que, como ha reconocido el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, con la reforma laboral, se trataba de una decisión de carácter ideológico, no se sabe si de liberalismo económico o de carácter socio-religioso, o por reacción a las críticas que reciben. En esta ocasión, en la gala de entrega de los premios Goya directores y actores han aludido de forma directa o indirecta contra la expansión de Vox, que a su vez ha repetido los consabidos tópicos sobre el cine español. Y eso que llevamos unos pocos años que da buenas cosechas.