De Daniel Mateo a Marc Márquez

De Daniel Mateo a Marc Márquez

Pues, dilecta leyente, la supongo informada de la que ha armado con el moqueo de nuestra bandera, el venezolano, nacido en Granollers, conocido como “Dani Mateo”, y las ofensas proferidas al Rey.
Su sentido del humor es patético, ácido e hiriente, que sólo hace reír a las hienas, como si lo tuviera en una sangrante almorrana. Y todo para satisfacer a su jefe, el  cretino clown de la izquierda, el “Gran Wyoming”, y a todas las abyectas hordas de la rojería.
El tipo, que se debe lavar la cara con lejía, debe padecer el síndrome de Tourette en la versión del “tics de coprolalia” que le obliga a decir obscenidades. El venezolano se sonó en nuestra bandera, trasmitiéndole todos los virus, probablemente adquiridos por vía rectal, endilgados por algún gorilón bolivariano.
El caso es que el venezolano, nacido en Granollers, le debe el garbanzo a sus parodias de Franco y los símbolos patrios. Es decir, es Franco quién aún le da de comer al onanista como una vaca sueca da de mamar con sus grandes ubres a su tierno ternero.
Él mismo se reconoce como un gran pajillero: “Lo que nos une son las pajas”, afirmó en un monólogo en un teatro de Ciudad Real, en donde aprovechó para meterse con la vida sexual del Rey, quizá por su vocación de vulgar husmeador de braguetas del reino.
El energúmeno parece andar en competición con el otro gran provocador, conocido como Wily Toledo, el fracasado actor que se dedica prioritariamente a ofender cobardemente los sentimientos religiosos de los pacíficos católicos, pero que no tiene los arrestos suficientes para meterse con el Islam, no vaya a ser que lo afeiten. “¡Valiente donde los haya!” 
Y es que hay personas necias, como las que citamos y las hay sensatas y responsables como Marc Márquez, brillante campeón de motociclismo, que se negó a salir al balcón de su pueblo a recibir el homenaje de sus paisanos, porque en él lucía una pancarta a favor de los golpistas presos. Sin embargo, sus seguidores le abrazaron y agasajaron en la misma plaza del Ayuntamiento por su coraje.
Marc, que nació en Cervera, Lérida, es un deportista de élite que lleva a orgullo ser catalán y español y en sus victorias besa con entusiasmo la bandera española, dignificando a la  nación a la que pertenece y siente. 
El prestigioso piloto español actualmente corre en  Moto GP y ha ganado 7 títulos del Campeonato del Mundo de motociclismo en 3 categorías diferentes, siendo el piloto más joven en ganar un campeonato de la máxima categoría (Moto GP). ¡Que su nombre se escriba en las tablas sagradas de Olimpia! ¡Y que a los Dani Mateo que “flatulean” por el mundo hispánico los condenen al ostracismo de los grandes fétidos!