Gran caca, no jefe

Gran caca, no jefe

No había otro candidato menos sospechoso? ¿Tenían que pagarle algún servicio… deshonesto? ¿No queda ya nadie sensato, ni sensata, ni sin tacha en el partido de la gaviota? PP: ‘Papeles de Panamá’, de nuevo la regla nemotécnica. 
 Olvidado ya el affaire del ‘jaguar en el garaje’ de Ana Mato; perdonado el vilipendio en el ánfora del ágora de la ludópata Celia Villa iPad ; aplazado lo de Rita, la encantadora, que financió su campaña con transferencias reembolsables en ‘bin ladens’; depurada en el crisol de las urnas la hediondez de la Gürtel, los Blesa, Rato, Matas, y demás jeta duras; camuflado lo de la transparencia a martillazos del disco duro de Bárcenas; aparcado lo de la remodelación en ‘B’, de bodrio, de la sede Génova; digerido lo de Wert y su reposo en París con la parienta; teniendo, en fin, que mirar para otro lado, tapándose la nariz, los militantes de su partido para votarlos… Vuelven ahora con el borrón y mancha nueva. 
 Estos del PP más que cagarla, les encanta vivir con diarrea. Que duro se lo ponen a sus fieles. Sufren menos los hinchas del Atleti. Y ya que va de fieles, permitidme una parábola: Un indio sioux entra en una farmacia de rostro pálidos: ‘How, gran jefe no caca’. Y el boticario le entrega un purgante para que se lo lleve. Pero nada. Y vuelve el indio: ‘How, gran jefe no caca’. Y el boticario le manda aumentar la dosis. Y así varias veces. Al final le manda tomar el frasco entero. El piel roja regresa, circunspecto: ‘How, gran caca, no jefe’. No sé si esto lo pillarán los que le votan. Pero sí, me refiero a ese señor de Pontevedra, que corre como si le ardiera el rabo –nadie alcanza a seguirle el paso- en vez de enfrentarse a quienes hacen de sus –supuestas- buenas intenciones tabla rasa. 
 Soria ni lo parecía ni era bueno, metió la pata –mintió- y la mano: presumirlo no era más que una veracidad a corto plazo. ¿En verdad lo habían elegido para director ejecutivo del Banco Mundial en un aquelarre de subsecretarios? No lo creo. En un test de idoneidad ni para donar sangre saldría apto. 
 Arde el viento este septiembre, más que nunca. Vuelve la descomposición. Hiede a carroña. Algo se cuece en el PP. Ah la política, pócima adictiva, diarrea mental, incontinencia de sandeces. Después dicen que arden nuestros bosques. No sé yo si serán los pirómanos, o algún zorro autóctono huyendo España a través con el rabo incendiado de chanchullos. (Quien tiene el rabo de paja, no se arrima a la candela. Porque se quema. No sé si me explico).
 Paja mental: ucronía, también se dice: ¿qué pasaría si en las pasadas elecciones en vez de Rajoy hubiese sido Feijoo el candidato del PP? No lo sé. Pero apuesto a que ya tendríamos gobierno.
 Gran jefe tiene que largarse. Hace falta otro bravo menos bobo.