5 preguntas sin respuesta

5 preguntas sin respuesta

Por qué las aceitunas negras no son rellenas? ¿Por qué lavamos las toallas si las usamos cuando estamos limpios? ¿De qué color es un camaleón frente a un espejo? Truman Capote, aquel de ‘Music for Chameleons’, se dedicó a sí mismo -y en vida- un epitafio: ‘Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio’. Por separado, aunque este ‘ergo sum’ haya dado la vuelta al mundo, todavía tendría para mí menos oremus.
¿Y por qué ‘separado’ se escribe todo junto y ‘todo junto’ se escribe separado?, otra de esas cuestiones que, como la mía de las aceitunas blacks, o la de ¿por qué los aviones no están hechos del mismo material de la caja negra?, no le darán la vuelta desde luego a mi caletre. Ni siquiera las capciosas, tipo: ‘¿Qué pesa más un kilo de plumas o un kilo de plomo?’ o ‘¿Cuántos animales metió Moisés en el arca? (era Noé, para los más despistados). 
Algo distinto es ‘Romance’ de la venezolana María Teresa Chacín: ‘Mi amor es como las cosas/que nunca tienen respuesta. / Lo mismo que preguntar: / ¿Por qué existe el agua fresca?/ ¿Por qué hay trinos en la palma?/ ¿Por qué hacen miel las abejas?/ ¿Por qué son blancos los lirios/ y moradas las violetas?’… Merece la pena escuchar la música, la letra, el arpa, la voz, las incógnitas del alma. A solas, aunque sea, si es que aún no hemos perdido la capacidad de emocionarnos.  
A solas, con mis lunas a cuestas estaba la otra noche cuando antes de dormir cayó en mis manos una revista de mujeres. Una cualquiera. Bueno, cualquiera, cualquiera, no: ‘Mujer hoy’, se titulaba. Nada menos. Aunque creo recordar que lo ponía todo junto: ‘mujerhoy’, así con minúsculas y amontonado, como las nabizas en don carnal; pero esas son licencias del marketing y ahí objetar es perder la RAE. La abrí al azar, por la mitad, con ánimo de ponerme al día. De ‘mujeres de hoy’, de ‘las hijas de las madres que amé tanto’, que diría Campoamor, voy escaso de nostalgias. Intento, eso sí, no caer en la tentación de confundir juventud con elegancia, o lozanía con belleza, un pecado muy común en los otoños. Debo confesar que casi pierdo los nervios: ‘Preguntas sin respuesta: 1. Cuero cabelludo irritado. 2. Rebelde y encrespado. 3. Seco como un estropajo. 4. Sensibilizado. 5. En caída libre ¿Qué tratamientos utilizas para recuperar tu pelo? Participa en mujerhoy.com’.
En la misma página, ‘Cuerpo & Alma’, había otros asuntos de capital importancia: ‘Ojos en forma’. ‘Cambia de proteína’. ‘3 millones’ (la patología varicosa en España que, al parecer, afecta más a las féminas). Eso era todo. Bueno no, también había algo sobre los horóscopos.
La cerré de un manotazo. ‘Pelo cultivado cabeza yerma’, pensé. Y me regodeé  en la sorna gallega de la falocracia: ‘Mulleres’... Es posible que esté juzgando el todo por la parte. Es posible, que hubiese otros artículos o temas interesantes. Pero no tuve curiosidad de comprobarlo. Apagué la luz y preferí quedarme con mi conciencia a solas. Llamadme carca. Pero si esto es todo lo que le interesa a la mujer de hoy, apaga y vámonos.