Manteros

El "top manta" es un problema poliédrico y por tanto no tiene una solución fácil. Detrás del "top manta" hay mafias perfectamente organizadas que utilizan a inmigrantes para vender productos falsificados. Y son precisamente los inmigrantes los que forman parte del eslabón más débil de la cadena.
Ahora, como consecuencia del fallecimiento, por un ataque al corazón, del senegalés Mmame Mbaye, en el barrio de Lavapiés de Madrid, a Podemos se le ha ocurrido hacer una propuesta encaminada a evitar que hechos así se vuelvan a repetir ya que hacen culpable de la muerte del joven a que este trabajara como "mantero" y tuviera una vida llena de dificultades por ser inmigrante.
Desde Podemos proponen que de ahora en adelante no sea delito vender objetos falsificados. Así de fácil. Y que por tanto no se persiga a quienes se ganan la vida vendiendo falsificaciones.
Vaya por delante que creo que no se debería de penar con cárcel a los inmigrantes que intentan sobrevivir vendiendo objetos falsificados, pero convendrán conmigo que si los "manteros" son eslabón débil de la cadena, su actividad supone un auténtico problema para los comerciantes que no pueden hacer frente a esa competencia desleal.
Pero vayamos por partes. Los manteros siendo verdad que los "manteros" son el eslabón más débil de la cadena esta no es ni mucho menos inocente amen de que el negocio de las falsificaciones mueve muchísimo dinero "negro" .
Así que me parece a mí que lo que Podemos, y el resto de los partidos, deberían de proponer es ni más ni menos que luchar de manera eficaz contra los "jefes" de las mafias de las falsificaciones y a estos sí aplicarles el Código Penal.
Lo que no es de recibo es que los comerciantes que pagan sus impuestos tengan delante de sus tiendas una competencia desleal.
No solo es que pierdan dinero las "marcas" falsificadas, es que pierden dinero las pequeñas tiendas de los barrios que pagan sus impuestos y crean puestos de trabajo. Las cifras hablan por si solas: una perdida de más de sesenta y siete mil puestos de trabajo y perdidas económicas de siete mil millones de euros.
A quienes compran en los "top mantas" hay que concienciarles de que están contribuyendo a enriquecer a las mafias y que además están poniendo en peligro los puestos de trabajo en aquellos comercios que pagan impuestos y cumplen con la ley.
Comprar en "top manta" no es un gesto inocente.
En cualquier caso el problema merece un debate a fondo sin demagogias. Sus señorías no deberían de retrasarlo.