El buen socialista

El buen socialista

No me extraña que el secretario de organización de los socialistas andaluces, Juan Cornejo, estallara hace un par de días ante las constantes y ofensivas declaraciones de Pedro Sánchez para con todos los socialistas que no están con él.
Según Pedro Sánchez los malos socialistas son los que se abstuvieron en la investidura de Mariano Rajoy, son los que no se oponen a la Gestora, son los que en definitiva no son de su "cuerda". Naturalmente los "buenos socialistas" son los que le avalan, los que le siguen sin rechistar, los que le consideran un mártir, los que claman por votar en primarias ya.
El mensaje de Sánchez simple que cala. Pero lo peor no es que cale sino que muchos de los que le siguen se comportan de manera sectaria y con un poco de fanatismo.
Nadie ha secuestrado la voz de los militantes socialistas. Bueno, en realidad era Pedro Sánchez quién quería hacer una pequeña trampa convocando unas "primarias" a las que nadie se podía presentar salvo él puesto que no habría tiempo para nada ya que contaba que con su "no es no" Rajoy no tendría más remedio que convocar elecciones.
Lo cierto es que la "campaña" de Sánchez contrasta vivamente con la de Patxi López. Y no digo con la de Susana Díaz porque la presidenta andaluza todavía no ha anunciado su candidatura, pero aún así hay que reconocer que su discurso, al igual que el de Patxi López, es una llamada continua a la unidad, a la necesidad de defender un proyecto político que haga que los ciudadanos vuelvan a confiar en el PSOE.
Frente a las descalificaciones y actitudes "tartufas" de Pedro Sánchez de la boca de Patxi López y de Susana Díaz no sale ni una descalificación, ni un reproche, ni una critica hacia el ex secretario general. Cuando se refieren a él lo hacen con consideración y respeto defendiendo el derecho de todos los militantes a defender sus posiciones y proyectos.
Es evidente que Pedro Sánchez está demasiado resentido como para poder volver a gestionar un partido en el que tiene seguidores, si, pero también una fuerte contestación interna.
Creo que Pedro Sánchez se equivoca en su estrategia de dividir a los socialistas en "buenos" y "malos", en hacer gala de tanto resentimiento, en no ser capaz de hacer un discurso conciliador y templado, respetuoso para los demás candidatos.
También creo que Pedro Sánchez suele equivocarse a la hora de elegir "guardia de corps".
Pero sobre todo me parece evidente que alguien que lleva en la mochila la manzana de la discordia y del rencor no es la persona más adecuada para gestionar un viejo partido como el PSOE que esta necesitado de un nuevo proyecto y de un liderazgo que no tenga fisuras.