elecciones en portugal, el verdadero 1-0

elecciones en portugal, el verdadero 1-0

Una casual paradoja hará que el mismo día, el domingo 1 de octubre en que en Cataluña se pretende celebrar un referéndum unilateral, ilegal y sin garantías, una auténtica estafa antidemocrática, en Portugal habrá elecciones municipales con plena validez. Para Galicia tienen especial importancia por las relaciones cada vez más estrechas con la Región Norte lusa, que conforma la Eurorregión y el Eixo Atlántico de municipios: funciona de eficiente conexión más allá de la retórica y ahí está el tren Celta para demostrarlo. Más aún para Vigo por cuanto lo que pasa por el Alto Minho, Braga, Viana y el área metropolitana de  Oporto tiene repercusiones en la Muy Leal. Ocurre con la autovía -recordemos el lío en que metió a la Eurorregión el Ejecutivo luso al poner un peaje bastante injusto e imposible de abonar-  pasa con los trenes -el Vigo-Oporto, la salida sur ferroviaria- y desde luego en materia de aeropuertos y puertos. En este doble aspecto, el Sá Carneiro es un referente permanente para toda Galicia, y también un acicate para las tres terminales gallegas. Sobre Leixoes, la terminal marítima de Oporto, remarcar dos hechos. Por un lado, que se ha convertido en el gran puerto gracias a su política de expansión y concentración de la gestión en una sola mano tras la fusión con Duero y Viana do Castelo. Por otro, que Vigo convive a 150 kilómetros con un puerto que ofrece idénticos servicios con menores costes y ningún problema a la hora de la entrada de mercancías refrigeradas: los contenedores chinos con vainas de calamar fueron interceptados en el puesto de inspección fronteriza de Guixar pero en cambio pasaron sin problemas los controles de Leixoes.
Las relaciones con Oporto han sido históricamente la piedra angular de la colaboración exterior de Vigo pero no pasan por su mejor momento y la nula empatía entre los alcaldes de ambas ciudades pesa y mucho hasta el punto de que las relaciones bilaterales han caído a niveles gélidos. 
El actual regidor portuense, el independiente Rui Moreira, opta a otro mandato y tiene grandes posibilidades de repetir. El suyo es un caso singular: ha estado gobernando la ciudad del Duero con los socialistas y a última hora los ha dejado plantados para presentarse en solitario. El sistema portugués le beneficia: es alcalde el que consigue un voto más, así de fácil, sin dudas ni cambalaches extraños. La ley electoral persigue que los partidos y grupos conformen coaliciones preelectorales para que el votante sepa a qué atenerse. En Portugal hay además limitación de mandatos: tres como máximo para los regidores. 
El de Braga, Ricardo Rio, del PSD, equivalente al PP, buscará un segundo turno, y tiene todas las opciones para renovar. Mientras el de Viana, del PS, Jose Maria Costa, podrá aspirar a su tercer y último período al frente del ayuntamiento. Ambos regidores tienen un peso específico en el Eixo Atlántico como presidentes de turno, implicados a fondo en la mejora del tren Vigo-Oporto y convencidos de que la colaboración municipal entre los dos lados del Miño debe continuar y ampliarse desde su foro permanente.