El niño ha pedido una mascota, no saben para qué

El niño ha pedido una mascota, no saben para qué

La pasada noche de Reyes fue mágica y los  niños de ambos sexos que conozco todavía están jugando, porque hasta el día 9 no tienen cole, al menos los que conozco. Aunque la Real Academia Española me dice que “La palabra mágico no está registrada –a mi que me registren-  en el Diccionario”, al menos la RAE me da una salida “(…) La entrada que se muestra a continuación: mago 1, ga; mago 2, ga”. Me quedo con el primero, para no excedernos , son cuatro acepciones, la primera “Dicho de una persona: versada en la magia o que la practica” y la cuarta y última del lote: “Rey Mago”.
Pues vaya que mal comienzo.  La RAE solo ha hecho dos entradas para mago-ga y ellos son tres. Este año vienen de Alepo y Melchor, Gaspar y Baltasar, traen en sus mantos y turbantes un chamuscado tipo sirio. Hoy miércoles, cuando escribo, jueves cuando me lea, la televisión HispanTV Nexo Latino, ha informado que el Ejército sirio acorrala a los terroristas en Damasco y Alepo. Además, las Fuerzas Armadas preparan una gran ofensiva contra los grupos terroristas en las citadas provincias.
Los magos, decía, se han arrimado mas que “El Cordobés” tiempos. Ahora, de vello gaiteiro, pues este Manuel Benítez se separa de Martina, que ha soportado  sus pases durante medio siglo, dicho sea así, que parece mas que cincuenta años, y  le ha dado un hijo por década. El se ha llevado trabajo fuera de casa y ha  aportado tres vástagos mas. 
Algunos niños han pedido algo tradicional, una diana, no, Diana no es la madre sino esa tabla redonda y con circulitos, a los que se tiran unos dardos; lo mas difícil es dar con el centro, o sea encontrarlo, como en política. Ahora nadie dice “Un partido, político, por supuesto y no de bolas es como una iglesia”. No quiere darle votos al de la cola de caballo, don Pablo, que ya dudan que sea demócrata puro con el e-rejón que le han colocado. 
Nos ponemos otra vez al lado de “El Cordobés”, que el solo, o sea en solitario, puede arreglar la demografía de un pueblito pequeño, una repoblación, vamos.. Con cinco hijos “martinicos”- y tres bravos, a ver quien se le pone por delante, que es como el acostumbraba a estoquear a los toros-toros. Parece que Martina tiene blindado a su nombre un  capitalito de veintitantos millones de euros y puede dejar a su señorito en pelota  picada. Esto si que empieza mal, que  la RAE, la máxima autoridad de nuestro idioma –aquí hay otra lengua a la que se concede la misma categoría- en nada menos que 15 definiciones  no incluye la pelota esa. Tenemos como repuesto, el Centro Virtual Cervantes –que no le revuelvan mas los huesos a don Miguel  “El Manco”-, Centro que en su Foro del Español  abre un coloquio.  Una señora o señorita quiere saber el origen de “en pelota picada”. Y un caballero nos dice y le dice a ella que la “pelota como derivado de piel, que sería la denominación de una prenda de ropa interior antigua para ambos sexos”. En lo que se refiere a picada “imagino que hace alusión –dice-  a su estado ajado, deteriorado, lo que quizá aumenta la situación de exposición a la vergüenza pública”.  Lo que niega la Academia, nos lo resuelve un parloteo en Internet. En esta sección, sobre todo aprendemos lengua, no de gato ni de ternera estofada. Pero vamos a consultar el Diccionario de mi admirada María Moliner. De la lengua de gato, señala para empezar que es una planta con raíces útiles en la tintorería; hay que llevar la ropa como si fuéramos Benítez, un lucerío en el traje de caballero o de señora. Si la lengua de gato es para nosotros un dulce, lo que ella dice en la segunda definición, es así de rotundo: “L. (engua) de gato (…) Pequeño bizcocho o chocolatina, muy delgado y alargado”.
Nos despedimos de los Reyes Magos, ya hemos dicho que vienen chamuscados de Alepo, ese rincón sirio bombardeado por algunos de los países mas civilizados. Y lamentamos que con los estirones que da la RAE, que parece un púber alteado, su director, no del muchacho sino de la Academia,  es un gallego inteligente y le llaman Darío Villanueva, con grandes servicios prestados a Galicia.
Tengo un amigo, mas bien conocido, que ha hecho caso al niño, y acaba de recibir de los Magos una mascota, que dicen es como un talismán, que trae buena suerte, pero ese que yo conozco lleva jugando en la Lotería  fijo el final en 13 y le han tocado en toda su vida unos miserables euros el 22D. Como el perro es el mejor amigo del hombre, padre e hijo se han decidido por el can, que de ahí viene pipican. Conozco uno de estos ingenios al lado de un parque infantil, como está mandado, para que los chuchos educados hagan caquita. Vivo en una zona que es de acceso a un mirador y ayer mismo, o sea el miércoles, tuve que limpiar una caquita petrificada y otra en vías de estarlo. A ver el niño del conocido mio, cuando se cansa de su mascota y la deja en cualquier esquina.  Aseguran que hay personas que  quieren mas a sus perros que a sus hijos. Ya que hay escuelas para padres, ¿no se podrían subvencionar –este es el país de las subvenciones- escuelas para dueños de mascotas?. ¿Quién se apunta con su can, para invertir en el  nuevo negocio?