Última frontera

La Merkel impone a Sánchez la “devolución en caliente” de los inmigrantes que lleguen a Alemania desde España. Durante años, en el Derecho Internacional se aplicó el principio de la “última frontera”; es decir, que cuando una persona entraba ilegalmente en el territorio de un país, ésta era devuelta a la última frontera. La señora Merkel acaba de imponer al presidente Sánchez la aplicación de este principio de modo peculiar, ya que, saltándose el país intermedio, España deberá recoger a todos los inmigrantes que lleguen a Alemania y que hayan entrado por España. ¿Y cómo se comprueba eso? ¿Y qué recibe España a cambio?, pues ayuda para Marruecos. ¿Y quién comprueba que esos fondos se van a aplicar al fin que teóricamente lo justifica?
La agencia oficial EFE informaba hace unos días de la alarma que causaba la evidencia de que cerca de 50.000 subsaharianos que están agolpados ya al norte de Marruecos dispuestos a cruzar el Estrecho. Los inmigrantes llegan por todas las vías hacia Marruecos, cruzan tras pagar a las mafias toda la zona del Sahel y logran sortear los controles fronterizos que Marruecos tiene en su frontera sur, unos controles con mínima eficacia debido a la realidad física.
EFE subrayaba que la llegada por esa vía está siendo cada vez más numerosa y más violenta, que la bolsa de 50.000 sigue creciendo, y que las mafias están amplificando y manipulando los mensajes de que España es "su paraíso". Recuerdan como el Gobierno ha decidido anunciar la reposición de la sanidad universal y la inminente retirada de las concertinas en las vallas de la frontera sur de Europa. Alertan de que las llegadas pueden ser cada vez más numerosas y violentas, avalanchas de difícil contención.
Se enmarca en esta nueva situación el salto de la valla de Ceuta que se produjo días pasados en el que participaron más de 600 inmigrantes de modo violento. Los asaltantes venían preparados con medios para sortear las concertinas, sino también para atacar a la guardia civil, con  el resultado conocido: Utilizaron cal viva contra los agentes que custodiaban la frontera. Veintidós de ellos resultaron heridos, cuatro con quemaduras importantes.
La Delegación del Gobierno cifró en 602 los inmigrantes que lograron entrar en Ceuta y, según la Cruz Roja, 132 necesitaron también asistencia sanitaria, 11 de los cuales fueron trasladados al Hospital Universitario. Desde la Guardia Civil se destaca la gran violencia empleada por los inmigrantes en este nuevo asalto masivo en el que han usado, además de cizallas, palos y objetos cortantes, cal viva. La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) denunció en un comunicado que los inmigrantes "han rociado con cal viva, excrementos y orín" a los agentes y que 22 han sido atendidos por "quemaduras químicas, ojos inflamados, contusiones y trastornos respiratorios".
Son muchas las voces desde la Guardia Civil que reclaman una mayor defensa pública de su actuación en la frontera por parte de los responsables del Gobierno en general y del Ministerio del Interior en particular. 
A esta situación se une ahora la evidencia de que, cerrada la posibilidad de ir a Alemania, de donde serán devueltos, los inmigrantes optarán por quedarse en España.