La bolsa, ni so ni arre

La bolsa, ni so ni arre

Los inversores no parecen tener claro qué hacer ni qué pensar sobre la bolsa. Después de dos semanas a la baja, la última ha logrado mantenerse en positivo, pero podríamos decir que por casualidad. El mercado de acciones está que ni va ni viene. Se intenta aprovechar cualquier subida para hacer caja y reinvertir lo ganado aprovechando la caída. Poco más. Está para no meterse y esperar a que escampe, sobre todo si no somos expertos y no queremos que nuestro dinero se volatilice. El desconocimiento te hace la mayor parte de las veces entrar cuando no debes y salirte tarde o al contrario. Ni siquiera los expertos dan una explicación lógica al comportamiento del mercado. Son demasiadas las incertidumbres y no hablo únicamente de la política en España. Lo ocurrido en Brasil con su presidenta, el crecimiento económico del conjunto de la eurozona -a pesar de España y Alemania- el comportamiento errático del petróleo, las dudas sobre Estados Unidos o China. El consejo más generalizado es estar en liquidez para aprovechar lo que venga cuando venga.
En España han seguido saliendo datos y sobre todo hemos conocido los argumentos que el gobierno llevará a la reunión del 18 de mayo en la Unión Europea a propósito de las previsiones y la petición del gobierno en funciones de que nos den un año más para lograr el objetivo de déficit marcado para este año y con toda seguridad va a ser muy complicado de lograr. De Guindos irá con el mensaje de que España ha hecho esfuerzo tremendos de reducción del déficit en estos cuatro años, al pasar de un 9,3 por ciento al 5,1, que se pueden reducir gastos, pero que no en mucha medida, ya que el gobierno está en funciones y atado por los Presupuestos en vigor que dejan poco margen.
En todo caso, la economía española, según los avances conocidos esta semana, podría crecer al final del semestre a tasas superiores al 3 por ciento y fácilmente superar la previsión del 2,7 por ciento que, sin embargo es la que mantienen tanto el servicio de estudios del BBVA y la Fundación de Cajas de Ahorro. Cierto que en el primer caso se añade que de seguir la incertidumbre mucho tiempo podríamos ver reducirse el crecimiento en unas tres décimas, algo no tan improbable si la coalición Podemos-IU tuviera algo que decir en un gobierno tras el 26-J.