La ejemplaridad por los suelos

La ejemplaridad por los suelos

Por no decir directamente que la ejemplarizante actitud de algunos de nuestros representantes públicos está directamente introducida en un cubo de basura.
Todos los que tenemos hijos que están o han realizado recientemente estudios universitarios, que estaremos pensando de todo lo que está aconteciendo en algunas universidades públicas donde presuntamente los títulos universitarios se regalan, mientras a nuestros hijos, y a nosotros los padres, nos han supuesto sacrificios económicos importantes y a nuestros jóvenes mucho esfuerzo y dedicación. Mi primera conclusión, es que todo lo que toca la clase política actual lo corrompe en su totalidad.
Y voy con los datos, porque lo que yo pienso, lo piensa también la práctica totalidad de la población española. Y así en el último CIS de marzo vemos que ante la pregunta formulada de: ¿Cómo calificaríamos los españoles la actual situación política general de España? El 74,09% responde que mala o muy mala. Y ante la pregunta de: ¿La actual situación política es peor, igual o mejor que hace un año? La respuesta de un 92,7% es de igual o peor. Y ante una nueva pregunta de: ¿Cómo será la situación política dentro de una año? La respuesta de un 88 % es de igual o peor. Y esto es lo que nos dice el CIS de hace unos días, ¡demoledor!
¿Cómo van recuperar la credibilidad nuestras instituciones con semejantes individuos al frente de ellas? Tarea imposible mientras no haya una limpieza total en nuestro país de esta plaga bíblica en formato de politiquillos baratos y su corte de palmeros parasitarios. Pero sigo  ¿Y como se sentirán esos más de 10.000 jóvenes universitarios que solicitaron un préstamo universitario para pagarse sus estudios y ahora no los pueden devolver o les cuesta un mundo, por estar desempleados o tener empleos precarios, y que están viendo y leyendo en los medios de comunicación que algunos en este país, sin esfuerzo, sin asistir a clases y sin prácticamente nada, presuntamente se los regalaban a la carta? ¿Y como se pueden sentir también todos los padres que en plena crisis se han privado de muchas cosas o simplemente endeudado para poder pagar los estudios universitarios de sus hijos? Cabrea y mucho, ¿verdad? Pues estos mismos son los que gestionan nuestros recursos públicos, es decir, los dineros de nuestros impuestos, es decir, el IVA y los demás impuestos  que, por ejemplo, tenemos que pagar puntualmente este mismo mes de abril.
Hay que avanzar en la profesionalización de la gestión de los diferentes y variopintos organismos públicos estatales, autonómicos e incluso locales. Las muchas y variadas administraciones de este país necesitan que los funcionarios asuman la dirección pública profesional de determinados asuntos, previa acreditación de competencias directivas. Pero hay que suprimir definitivamente las designaciones políticas, el clientelismo montado por la partitocracia. Una “peña de amigos del partido político X", no puede gestionar un organismo que pretenda ser trasparente, eficaz y eficiente.
Pero ¡qué gran país el nuestro y que infinita capacidad de aguante tenemos los que aquí vivimos!