TATO VÁZQUEZ LIMA PRESIDENTE DE SEMES-GALICIA Y COORDINADOR DE URGENCIAS

“Reclamamos un plan de contingencia para la época de saturación de las urgencias”

El presidente de la Sociedad de Urgencias, Tato Vázquez.
El presidente de la Sociedad de Urgencias, Tato Vázquez.
“Reclamamos un plan de contingencia para la época de saturación de las urgencias”

 La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes)-Galicia afirma que es posible anticiparse a los incrementos de demanda en los servicios de Urgencias que se repiten todos los años con la llegada de la gripe y piden planes de contingencia para evitar que se acumulen pacientes en estos servicios y garantizar así su dignidad y su seguridad. Tato Vázquez Lima es presidente de Semes Galicia y es coordinador de Urgencias del Hospital do Salnés.


¿Por qué no se toman medidas desde la Administración?
Es un tema que llevamos años denunciando, además el Ministerio de Sanidad y los Defensores del Pueblo de toda España indican que hay que solucionar el drenaje (la salida de los pacientes en Urgencias). Todos los coordinadores de urgencias sabemos cuándo vamos a tener más actividad y más ingresos, pero los gestores sanitarios no lo prevén y siguen trabajando en su actividad ordinaria. Es de sentido común. Si tengo cien urgencias diarias y voy a tener 20 ingresos, esos 20 ingresos tengo que hacerlos en un intervalo de tiempo corto para que el servicio pueda seguir atendiendo a la gente que nos llega. Si los dejo para el día siguiente se produce un efecto embudo y te puedes encontrar con cien pacientes pendientes de ingreso como ya pasó en un hospital.

¿La falta de drenaje se debe a las camas?
Es por varios motivos, en ocasiones por camas que tienen cerradas o por falta de camas. Luego, si tienes todas las camas operativas los gestores deberían reconducir la actividad del hospital. Si en 20 días tengo muchos ingresos que además son de gente mayor que no puedes tener dos días en una camilla en un pasillo, pues la actividad quirúrgica programada, la no urgente, no digo que se deje de operar un cáncer, una hernia inguinal que se puede operar en enero o en agosto, que se reprograme para destinar camas hospitalarias a vaciar el servicio de urgencias. Es el ‘a, b, c’ de la medicina de Urgencias. Se lo comentaba un día a un gerente con todo el cariño: yo tengo mi servicio de Urgencias dimensionado para atender lo que me llega no para tener aquí pacientes cuatro días. Me preguntó que donde los metía y le dije que en su despacho. ¿Por qué tienen que estar en un servicio que además es muy sensible a la demanda externa de patología grave? ¿Cómo voy a atender bien un infarto, un ictus o un paciente politraumatizado serio si tengo todo mi servicio ocupado por pacientes que están pendientes de subir a planta?.

¿Cómo viven los profesionales y los pacientes esta situación?
La percepción del paciente es obvio  que es mala, estar tres días ingresado en una camilla en un pasillo es todo menos respetar su dignidad y seguridad, tenían que estar desde el minuto uno en planta. Y el profesional mal porque es el parapeto del sistema, es el que recibe las quejas. Nuestra actividad es atender a los pacientes que entran,  pero tenemos que atender también a los pendientes de ingreso, que no son nuestros además. Imagina que te van a operar de un apéndice y cuando llegas a quirófano te encuentras que hay cinco pacientes en hilera que son las intervenciones anteriores y están allí porque nadie los ha subido a planta.
 
Abrir camas cuesta dinero.
Está claro, si tienes que habilitar nuevas camas tienes que contar con personal de enfermería que las atienda, pero es una cuestión de seguridad y dignidad de nuestros pacientes. Lo que no tiene ningún sentido es mantener una cama cerrada y tener tres días a un paciente en un pasillo de urgencias, entonces no presumimos de vivir en un país desarrollado, presumimos de otra cosa, de improvisación.

¿Puede influir que los centros de salud estén llenos para que la gente vaya  más a Urgencias?
No sé cómo está Primaria, pero sí es cierto que hay una falta de cultura ciudadana sobre el uso real de los dispositivos. Si tengo cinco esguinces de tobillo, tres faringitis y una amigdalitis no puedo dedicar tiempo pleno al infarto de miocardio, al ictus o al traumatizado grave que me llega. Es complejo, hay muchas razones, una puede ser la comodidad y otra que pida cita en mi centro de salud para mi hijo que tiene fiebre y no me la den hasta dentro de tres días.

¿Los casos verdaderamente urgentes son los que ingresan?
El porcentaje de urgencias que se ingresan ronda el 15% o el 20% diariamente, luego hay un 10% de pacientes que pasamos a las camas de observación con un tratamiento intensivo de 12-24 horas máximo que pueden mejorar de su cuadro. Si los que tienen que ingresar en menos de 4 horas según el indicador de Sanidad no lo hacen ocupan las camas de observación y los que iban a las camas de observación los dejamos en los boxes de primera atención. Es un cuello de botella.

¿Qué requisitos debe tener el plan de contingencia que piden?
Un plan contingencia en caso de saturación de los servicios de urgencias tiene que definir primero que es la saturación: la ocupación por encima de un 50% de su actividad habitual o la existencia de pacientes pendientes de ingreso debe activar este plan. Debe decir que vamos a hacer con los pacientes pendientes de ingresar, donde los vamos a ingresar, y medidas adicionales de gestión como aplazar actividad quirúrgica programada y prever medidas alternativas de hospitalización de pacientes para dar salida al servicio, como reforzar el servicio de hospitalización a domicilio. Y debe haber reuniones periódicas todas las mañanas con personal de urgencias, medicina interna y la dirección médica como mínimo para estudiar la situación real del servicio en ese momento.

¿El ingreso antes de 4 horas debería ser obligatorio?
Lo pedimos hace tiempo. Ahora estamos proponiendo que forme parte de los objetivos económicos de las direcciones de los hospitales.